El estudio presentado por el Comité Intergremial de Petróleo y Gas advierte que la diferencia entre los escenarios analizados podría alcanzar $533 billones y plantea retos para la seguridad energética y las finanzas públicas.
El desarrollo de los recursos de petróleo y gas podría representar hasta $695 billones para la Nación y las regiones entre 2025 y 2050, de acuerdo con un estudio elaborado por el Centro Regional de Estudios de Energía (CREE) y RGL Consultor EU, cuyos resultados fueron presentados este lunes por el Comité Intergremial de Petróleo y Gas.
El cálculo corresponde al escenario de mayor oferta y suma los ingresos provenientes de regalías, impuesto de renta y dividendos de Ecopetrol. El informe plantea que las decisiones que se adopten en materia de exploración, desarrollo y producción determinarán el nivel de recursos fiscales disponibles en las próximas décadas.
La diferencia entre los escenarios analizados llega a $533 billones. Mientras el escenario de mayor oferta contempla un aporte fiscal de $695 billones, el escenario denominado “Coexistencia” estima $276 billones; “Pérdida de autosuficiencia”, $207 billones, y “Transición Rápida”, $162 billones.
Según el estudio, estas diferencias implican que los recursos disponibles para atender prioridades sociales podrían ser hasta ocho veces mayores entre los escenarios extremos.
“Desarrollar el potencial que tiene Colombia en petróleo y gas podría multiplicar por ocho los recursos disponibles para financiar inversión social”, señaló Frank Pearl, presidente de la Asociación Colombiana del Petróleo y Gas (ACP).
El dirigente planteó una agenda que incluya la reactivación de la exploración, el desarrollo de nueva oferta local y condiciones para atraer y mantener la inversión. De acuerdo con Pearl, esto permitiría contribuir a la seguridad energética, la estabilidad fiscal y la generación de recursos para la reconstrucción y el desarrollo del país.
El gas, uno de los principales retos
El informe también advierte sobre el comportamiento esperado del mercado de gas natural, considerado uno de los principales desafíos energéticos para los próximos años debido a su importancia para los hogares, la industria, el comercio y la generación eléctrica.
En el escenario de “Pérdida de autosuficiencia”, las importaciones podrían cubrir cerca del 65 % de la demanda de gas en 2035 y alrededor del 98 % en 2045.
El estudio señala que las importaciones seguirán siendo necesarias para complementar el abastecimiento, pero plantea que el objetivo debe ser combinar producción nacional, infraestructura e importaciones para atender la demanda de largo plazo.
“El gas natural representa el desafío más inmediato”, señala el análisis, que advierte que una mayor dependencia de las compras externas puede aumentar la exposición a los precios internacionales, los costos logísticos y la volatilidad de los mercados.
Luz Stella Murgas, presidenta de Naturgas, sostuvo que el desarrollo de los recursos nacionales permitiría mantener la generación de inversión, regalías e impuestos.
“Con las decisiones adecuadas, el sector de hidrocarburos puede alcanzar un valor agregado cercano a los $105 billones”, afirmó.
Una ventana de decisiones entre 2029 y 2032
El estudio identifica el periodo comprendido entre 2029 y 2032 como una etapa determinante para el futuro de la oferta de hidrocarburos en Colombia.
Según el análisis, las reservas probadas actuales se vuelven marginales hacia 2035 y la producción posterior dependerá de la capacidad del país para convertir recursos contingentes, prospectivos y descubrimientos costa afuera en nuevas reservas y producción.
El informe estima que para 2040 la diferencia entre escenarios podría alcanzar 915.000 barriles diarios de petróleo y 2.834 millones de pies cúbicos diarios de gas.
Por ello, el documento sostiene que los proyectos que deberán garantizar parte de la oferta energética de la próxima década requieren decisiones, inversión y ejecución desde ahora. También advierte que retrasar la entrada de algunos proyectos no necesariamente significa trasladar esa producción hacia años posteriores, pues parte de la oportunidad podría perderse.
Para Óscar Ferney Rincón, director ejecutivo de Acipet, “la industria energética es fundamental para el crecimiento y desarrollo de Colombia”, debido, entre otros factores, a su aporte fiscal para atender necesidades sociales y económicas.
El informe plantea condiciones para aumentar la oferta
El análisis señala que el desafío no está únicamente en la disponibilidad geológica de recursos. También plantea la necesidad de contar con reglas claras y estables, condiciones competitivas para la inversión, licenciamiento ambiental eficiente y riguroso, seguridad en los territorios, infraestructura, coordinación institucional y gestión de la conflictividad social.
Entre las acciones propuestas están la reactivación de la exploración y de los contratos de exploración y producción, la recuperación de señales de inversión y estabilidad fiscal, y la entrada oportuna de proyectos de gas natural y costa afuera.
También plantea avanzar en el desarrollo de yacimientos no convencionales bajo criterios técnicos y fortalecer la gestión territorial, el orden público y la legitimidad social.
“El futuro energético de Colombia no está escrito. Los escenarios muestran que las decisiones que tomemos hoy definirán nuestra capacidad de garantizar energía suficiente, confiable y competitiva”, manifestó Jaime Checa Jiménez, presidente de ACGGP.
Hidrocarburos y reconstrucción
El Comité Intergremial de Petróleo y Gas presentó los resultados del estudio en un contexto en el que Colombia enfrenta necesidades de inversión en reconstrucción, generación de empleo, reducción de la pobreza y fortalecimiento de las finanzas públicas.
Nelson Castañeda, presidente ejecutivo de Campetrol, sostuvo que recuperar la autosuficiencia energética implica incorporar nuevas reservas y aumentar la producción de petróleo y gas.
“Cada proyecto, cada pozo y cada barril adicional moviliza equipos, tecnología, transporte, mantenimiento, servicios especializados y talento”, afirmó.
Por su parte, Carlos Arturo Cárdenas, presidente nacional de ACIEM, señaló que la capacidad de la industria puede ponerse al servicio de la reconstrucción mediante infraestructura, empleo y desarrollo regional, además de los recursos que genera para la Nación.
El estudio concluye que Colombia puede mantener el desarrollo de los hidrocarburos mientras avanza en energías renovables, almacenamiento, electrificación e hidrógeno. El escenario denominado “Coexistencia” parte precisamente de esa combinación y plantea que la transición energética puede avanzar junto con la seguridad energética y el desarrollo económico.
El documento no establece cómo debería utilizar el Estado los recursos calculados en cada escenario. Su objetivo, según el propio informe, es dimensionar las implicaciones fiscales y energéticas de las decisiones que se adopten actualmente sobre exploración y producción.
El Comité Intergremial de Petróleo y Gas está integrado por ACGGP, ACIEM, ACIPET, ACP, Campetrol y Naturgas