El Gobierno nacional cerró 2025 con la definición del salario mínimo que entró a regir desde el pasado 1 de enero de 2026. El aumento fue del 23 %, lo que llevó el ingreso básico mensual a 1.750.905 pesos, más un auxilio de transporte de 249.095 pesos, para un total cercano a 2 millones de pesos.
Tras el anuncio, la atención de los hogares se desplazó hacia otro indicador que incide de forma directa en el presupuesto familiar: el Índice de Precios al Consumidor (IPC). Su comportamiento al cierre de 2025 marcará el ajuste de rubros cotidianos como los arriendos, los servicios públicos y los peajes.
El IPC es la herramienta con la que el Dane mide la variación de precios de bienes y servicios que hacen parte del consumo habitual de los hogares. Esta medición se construye a partir de la llamada canasta familiar, que refleja los patrones de gasto de la población.

IPC para 2026 superaría el 5%
La canasta familiar se define a partir de la Encuesta Nacional de Presupuesto de los Hogares (ENPH), que se actualiza cada diez años, lo que convierte al IPC en un referente clave para la economía en 2026. De este indicador dependerán los ajustes de arriendos, pensiones, servicios públicos, educación y numerosas tarifas y contratos indexados a la inflación del año anterior.
Corficolombiana proyecta que el IPC de diciembre sería de 0,39 %, lo que llevaría la inflación anual a 5,2 %, por debajo de noviembre y por segundo mes consecutivo a la baja, aunque aún sobre la meta del Banco de la República. El incremento estaría impulsado por alimentos, servicios y bienes, con una compensación parcial por la reducción en servicios regulados como energía, transporte y agua.
Según el análisis, los alimentos seguirían siendo el componente con mayor presión inflacionaria, con una variación mensual estimada de 1,11 %, impulsada principalmente por los productos perecederos como frutas, hortalizas, plátanos y tomate. Con este comportamiento, Corficolombiana prevé que la inflación anual de alimentos podría ubicarse en 6,36 %, por encima del promedio general.

¿Cuánto subirían los arriendos con un IPC de 5,2 %?
Uno de los efectos más directos del IPC se refleja en los arriendos de vivienda. La ley establece que el monto máximo de aumento del canon es la inflación del año inmediatamente anterior. Es decir, el ajuste se rige por el IPC y no por el salario mínimo, una confusión frecuente entre algunos propietarios.
Con un IPC de 5,2 %, un arriendo mensual de $1.800.000 podría aumentar como máximo $95.400, lo que llevaría el nuevo canon a $1.895.400 mensuales. La normativa también establece que el valor del arriendo nunca puede superar el 1 % del valor de la vivienda arrendada. No obstante, la ley permite que arrendador e inquilino negocien un incremento menor o incluso acuerden no realizar ningún aumento.
¿Cómo subirán las pensiones con un IPC de 5,2 %?
Además del impacto en los arriendos, el Índice de Precios al Consumidor (IPC) también define el ajuste de las pensiones en Colombia. En la mayoría de los casos, el incremento se calcula con base en el IPC certificado por el Dane, que refleja la inflación del año anterior.

Para las pensiones superiores al salario mínimo, el aumento corresponde exactamente al IPC. Si este indicador se ubicara en 5,2 %, el cálculo se realiza aplicando ese porcentaje sobre la mesada del año anterior y sumando el resultado al valor base.
Ejemplo: una pensión de $2.500.000 tendría un aumento de $130.000, por lo que la nueva mesada sería de $2.630.000.
En el caso de las pensiones equivalentes al salario mínimo, el ajuste no se rige por el IPC, sino por el incremento del salario mínimo decretado por el Gobierno. Para 2026, este aumento fue del 23 %.

Así, una pensión mínima que en 2025 era de $1.421.000 tendría un incremento de $326.830, lo que llevaría la nueva mesada a $1.747.830.
Las otras tarifas se ajustan con el IPC en 2026
El cierre del IPC será determinante para múltiples decisiones económicas en 2026, ya que la cifra oficial definirá el ajuste de arriendos comerciales, matrículas y pensiones educativas, así como tarifas de servicios públicos, cuotas de salud, peajes, transporte y más de 400 bienes y servicios indexados. El mismo indicador servirá además como base para establecer el valor de la Unidad de Valor Básico (UVB), utilizada en trámites, sanciones y cobros oficiales.
Aunque estos incrementos no se aplican de forma simultánea, el dato de inflación de diciembre fija el techo de referencia para los ajustes que se implementarán a lo largo del año. Por esa razón, el cierre del IPC del Dane se consolida como un punto de partida clave para la economía cotidiana de los hogares colombianos.