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3 Mar 2017 03:00 AM

¿Cómo convertir a un empleado en fan?

Las empresas, como las marcas deben desarrollar su propia propuesta de valor para atraer y retener al talento humano y fortalecer uno de los pilares de la sostenibilidad de los negocios: su gente
La
Fm

Las organizaciones alrededor del mundo invierten y pierden muchas veces dinero a causa de la deserción laboral, especialmente cuando se trata de empleados que pertenecen a la generación de los Millennials. Los índices de retención hoy suelen ser diferentes a décadas anteriores, entre otros por la dificultad de las organizaciones de fidelizar el talento de la Generación Y.

De acuerdo con Ana Sarmiento, experta en esta nueva fuerza laboral y su integración al mundo laboral, como ocurre con cualquier marca, las empresas deben desarrollar su propuesta particular de valor, comunicarla y una vez han captado el interés del Millennial, mirar la relación como un romance y hacer que se consolide.

Hay que comenzar a realizar procesos de seducción, más que de selección, pues para llegar a mantener el interés de los colaboradores hace falta convertirlos en fans de su marca de empleador, que como todas las marcas tiene altos niveles de competencia, ofrece productos similares y está sobreexpuesta a medios digitales.

En los nuevos modelos, la experta considera ideal que el futuro miembro de la empresa pueda vivir la experiencia laboral pasando por lo menos un día con el equipo antes de la firma del contrato. Eso les da a todos la oportunidad de identificar y confirmar si hay química en este romance.

Factores como la inducción, empalme y capacitación deben repensarse en función de los gustos de una generación que nació con internet incluido en su ADN y busca compartir al estilo Wikipedia su conocimiento en forma colaborativa, declara Ana Sarmiento, conferencista y consultora sobre estrategias laborales para Millennials. Hay que tener presente que en menos de 8 años el 75% de la fuerza laboral y el liderazgo estarán en sus manos.

El lugar de trabajo también resulta clave para ganar fans en la empresa, facilitar herramientas de e-learning, incluir política de puertas abiertas en las oficinas de los Gerentes y repensar las jerarquías por modelos más planos que ya se están implantando alrededor del mundo.

Horarios flexibles, espacios para descansar la mente e inspirarse, trabajo virtual y opciones de vida sana son factores que aumentan el poder de seducción de las empresas hoy. Esta generación creció con la idea de cuidarse y mantener una vida equilibrada y las organizaciones que no estén dispuestas a ofrecer estos beneficios están jugándose su sostenibilidad.

La diversidad también resulta un tema absolutamente indispensable en estos tiempos. Discriminar por razones de género, preferencia sexual, edad o raza son determinantes en la retención del talento en las empreasas. Ningún millennial acepta este tipo de prácticas que carecen de sentido en el mundo equitativo e igualitario en el que fueron criados.

Coaching y entrenamiento son actividades que demanda esta generación ávida de conocimiento. Es clave recordar que ellos recibieron toda clase de apoyos durante su formación previa y están acostumbrados a que alguien les ayude a cubrir esos espacios donde no se sienten seguros, resalta Ana Sarmiento, consultora de empresas como BMW, BNP Paribas y Designit.

Un millennial desea encontrar propósito y sentido en su trabajo, hacer del mundo un lugar mejor o al menos más interesante y así sentir orgullo de la empresa para la cual labora.

Ofrecer experiencias memorables es un gran reto para las empresas. Los colaboradores se convierten en activistas de su marca o su empresa y se comportan como tal con planes de referidos y su voz es escuchada por miembros de su generación en las redes a las que están permanente conectadas. Un millennial en la oficina es un cliente al que hay que conquistar, seducir y enamorar para que su paso por la organización sea productivo y enriquecedor en un modelo de trabajo que no tiene marcha atrás, señala la experta.

Sarmiento resaltó que este es un momento de gloria para los departamentos de Gestión de Talento, ya que nunca como hoy el rescusro humano es realmente el activo más importante de la organización. Si no logran enamorarlos no van a tener cómo apalancar la operatividad futura de la empresa.