El incremento del salario mínimo decretado para este año del 23% tuvo un impacto directo en las tarifas del transporte público en varias ciudades de Colombia.
En las primeras semanas del año, alcaldías y autoridades de tránsito autorizaron ajustes que oscilan entre 200 y 400 pesos en buses, colectivos y sistemas masivos. Las administraciones locales señalaron que las decisiones se sustentan en estudios técnicos que tuvieron en cuenta el aumento en los costos operativos, como combustible, mantenimiento, repuestos y mano de obra.

Ibagué y Montería: inconformidad por los mayores costos
En Ibagué, el pasaje en buseta subió 400 pesos y quedó en 3.300 pesos. Usuarios del transporte público manifestaron que el incremento afecta de manera directa su presupuesto mensual, en especial para quienes utilizan el servicio varias veces al día.
Algunos ciudadanos indicaron que el gasto adicional obliga a reorganizar otros pagos del hogar.
En Montería, el pasaje del bus urbano pasó de 3.200 a 3.500 pesos, con un aumento de 300 pesos. Pasajeros consultados afirmaron que el nuevo valor resulta alto frente a los ingresos promedio de la ciudad. También señalaron que el transporte se ha convertido en uno de los principales gastos fijos para muchas familias.
Bucaramanga: el taxi, el mayor motivo de reclamo
En Bucaramanga, el ajuste en el sistema Metrolínea fue de 300 pesos y dejó la tarifa en 3.000 pesos. Sin embargo, el mayor inconformismo se concentró en el servicio de taxi, donde la carrera mínima aumentó 1.300 pesos.
Usuarios expresaron que el alza limita el uso del servicio, especialmente para trayectos cortos o desplazamientos cotidianos.
Medellín y el Valle de Aburrá: ajustes técnicos
En el Valle de Aburrá, el incremento promedio del pasaje fue del 11,9 por ciento, equivalente a cerca de 400 pesos.
En Medellín, la tarifa del Metro para el viajero frecuente aumentó 390 pesos, al pasar de 3.430 a 3.820 pesos. Las autoridades explicaron que el ajuste se definió tras un estudio técnico que buscó garantizar la sostenibilidad del sistema. Las opiniones entre los usuarios se mantuvieron divididas frente al nuevo valor.
Popayán y Armenia: alzas moderadas
En Popayán, desde el 12 de enero se aplica un incremento de 200 pesos en el transporte público en modalidad colectivo. El valor del pasaje quedó en 2.800 pesos para el primer semestre del año. Habitantes de la ciudad señalaron que el ajuste, aunque menor frente a otras capitales, también impacta el gasto diario.
En Armenia, el pasaje del bus urbano subió 300 pesos y pasó de 2.900 a 3.200 pesos desde el 1 de enero. A este ajuste se sumó el aumento de 600 pesos en la carrera mínima de taxi, que quedó en 6.600 pesos. Usuarios indicaron que el transporte representa una parte cada vez mayor de sus gastos mensuales.
Manizales y Cali: preocupación y opiniones divididas
En Manizales, el pasaje del transporte público registró un aumento de 350 pesos. Ciudadanos expresaron preocupación por el nuevo valor y señalaron que los ingresos no crecen al mismo ritmo que las tarifas y otros costos básicos.
En Cali, la tarifa del Sistema Masivo de Transporte MIO aumentó 300 pesos y quedó en 3.500 pesos. De acuerdo con cifras oficiales, con la nueva tarifa los usuarios pueden cubrir alrededor de 71 viajes al mes, nueve más que el año anterior. Las opiniones de los pasajeros se dividieron entre quienes consideran necesario el ajuste y quienes advierten un mayor impacto en su economía diaria.
Las autoridades locales reiteraron que los incrementos buscan garantizar la continuidad y operación de los sistemas de transporte. Para millones de usuarios en distintas regiones del país, el alza del pasaje se suma a otros aumentos registrados al inicio del año y se convierte en uno de los principales factores que inciden en el costo de vida.