El Arsenal de Mikel Arteta se coronó campeón de la Premier League, luego de que Manchester City empatara en la visita a Bournemouth por la fecha 37 del torneo con más prestigio en la actualidad en Europa. Por la misma instancia, el equipo que dirige Mikel Arteta ganó por la mínima ante el Burnley en casa, con un gol de cabeza de Kai Havertz.
El equipo de Londres, que había gritado campeón en 2003-2004, con una temporada en la que quedó invicto tras 26 victorias y 12 empates, volvió a celebrar una premier league, luego de varios años quedando en segunda y tercera posición.
El equipo 'gunner' sumó en la liga temporada un total de 82 puntos, a falta de un partido, en la que cosechó 25 partidos en victorias, 7 en empates y 5 derrotas, por lo que estuvo peleando con el Manchester City la punta del torneo inglés hasta casi su desenlace, donde siempre dependió de sí mismo para levantar el trofeo.
La única diferencia entre ambos equipos era en puntos, dado que la cantidad de goles, a falta de la última jornada es idéntica en diferencia: 43 para cada escudo. Sin embargo, la defensa del Arsenal es mejor a la del Manchester City, puesto que en los 37 partidos jugados solo han encajado 26 tantos, mientras que la del grupo celeste recibió 33 anotaciones en contra. Pero el City empata en goles anotados, con 76.

El camino del Arsenal para volver a ser campeón
El Emirates Stadium se convirtió en un fortín, dado que allí solo perdió en dos ocasiones y empató en otras dos, por lo que sus 15 victorias le valieron para sumar una gran cantidad de puntos.
El equipo se caracterizó por adelantarse en el primer tiempo, puesto que el 65% de los partidos que disputó anotó gol en el primer tiempo. Gracias a ello, el equipo pudo gestionar el desgaste físico en las segundas partes. Asimismo, cuando el equipo se puso por delante en el marcador, mostró una solvencia casi infalible. De los partidos en los que el Arsenal anotó el primer gol, el balance final fue de 23 victorias, 3 empates y ninguna derrota. La capacidad para replegarse en un bloque medio-bajo, liderado por la contundencia de William Saliba en los duelos individuales, transformó las ventajas mínimas en triunfos incuestionables.
Además, el equipo definió muchos de sus partidos en el balón parado. Cerca del 25% de los goles totales del equipo en el campeonato liguero nacieron de saques de esquina o faltas laterales, con Gabriel Magalhães y Kai Havertz como principales finalizadores aéreos en el segundo palo.
Los goleadores del Arsenal campeón
A diferencia de campañas anteriores donde la responsabilidad ofensiva quedaba excesivamente atomizada, la producción goleadora del Arsenal en la presente Premier League estuvo liderada por la efectividad de sus atacantes, destacando especialmente la aportación de sus incorporaciones.
- Viktor Gyökeres: El delantero sueco se consolidó como la principal referencia ofensiva del club en la liga, registrando un total de 14 goles en 35 partidos disputados.
- Bukayo Saka: El extremo inglés mantuvo su estatus de pieza angular en el esquema de Arteta, sumando 7 goles y aportando un volumen alto de asistencias en ataque.
- Eberechi Eze: En su dinámica participación liguera, el internacional inglés sumó 7 goles, aportando verticalidad en el último tercio del campo.
- Leandro Trossard: El belga volvió a ser un elemento de alta rentabilidad de cara a puerta, finalizando su registro con 6 goles.

La importancia de los duelos directos
Los enfrentamientos contra el equipo de Pep Guardiola resultaron cruciales para el cambio de dinámica psicológica en la liga. El Arsenal logró mantener el invicto en los dos choques directos, destacando el encuentro de la segunda vuelta en el Emirates Stadium, donde un planteamiento de alta presión provocó pérdidas inusuales en la salida del City, resultando en una victoria clave para el liderato.
Asimismo, los partidos ante rivales históricos como el Tottenham Hotspur y el Chelsea se saldaron con un balance altamente positivo. En el feudo de los Spurs, el Arsenal ofreció una exhibición de resistencia defensiva, soportando el asedio local en los minutos finales para llevarse los tres puntos tras un efectivo contragolpe culminado por Bukayo Saka.
En las últimas cinco jornadas, con el margen de error reducido al mínimo, el Arsenal enlazó cuatro victorias consecutivas. El punto de inflexión definitivo se vivió en la jornada 37 contra el Burnley; un partido espeso, trabado por el entramado defensivo rival, que se resolvió en el tramo final gracias a la insistencia y al juego directo, demostrando que el equipo aprendió a ganar también cuando el fútbol fluido escaseaba.