Algunas jugadoras supuestamente salieron de la concentración del equipo buscando ante la autoridades australianas asilo después de las amenazas que supuestamente recibieron del régimen actual en su país.
El conflicto comenzó durante el tiempo de compensación del encuentro, cuando el delantero Christian Alves Cardoso, de Cruzeiro, fue a disputar un balón cerca del arco rival.