En el Estadio Dallas se vivió el considerado primer duelo atractivo entre europeos. Ingleses y Croatas se vieron las caras una vez más, luego de que se enfrentaran en 2018 en las semifinales en Rusia y otros torneos en el viejo continente.
Croacia, que visitó de azul, comenzó rápido y proponiendo, obteniendo su primer corner al minuto dos de juego. Aunque no anotaron, a Pickford se le vio salir salió de su área en varias ocasiones y gritó a sus defensas para que abrieran la cancha con el fin de generar juego.
Pasados los siete minutos de juego, el paradigma cambió y los ingleses comenzaron a presionar con más ánimo, gracias a esto, el partido se abrió. Un tiro de esquina al minuto ocho de juego a favor de Inglaterra, fue lo que los de blanco necesitaron para encarrilar el duelo a su favor. Luka Modric perdió el balón antes de que se cobrara 'corner' y sería quien cometió el primer gran error del partido.
LLuvia de goles en Dallas: Kane, la estrella del juego
Luego del cobro, un rebote quedó en el área chica de y el ídolo croata provocó el primer penalti del juego tras una patada a Madueke, quien se le adelantó al despeje. Kane tomó el balón; luego de revisar el balón y limpiarse sus botines, se dispuso a golpear. El árbitro central pitó y Livakovic atajó en primera instancia, pero el VAR intervino a favor de los ingleses. Un nuevo penalti se cobró y esta vez el goleador no perdonó. Minuto 11, 1-0 para los ingleses.
El balón se repartió hasta el espacio de hidratación y luego de esto, el equipo báltico pareció ordenarse, encontrando al minuto 35 el empate. Un contraataque hilado en el medio campo tuvo como protagonistas a Sucic y Baturina. Este último sacó un remate potente que Pickford no pudo contener y el balón se metió al ángulo.
La alegría les duró poco, dado que al minuto 41 Harry Kane volvió a celebrar. Tras un tiro de esquina cobrado por Declan Rice, el goleador del Bayern Múnich corrió hacia el centro del campo y anotó el segundo tanto, en una jugada preparada que sorprendió a Croacia.
Pero el que busca encuentra. En la última jugada del primer tiempo, Pasalic envió un cambio de frente, que Perisic controló y pasó entre líneas a Musa, que corrió frente al arco y definió entre las piernas de Pickford. En tablas terminó el primer tiempo.
La victoria inglesa: el control del balón y la asertividad frente al arco
En el segundo tiempo, recién se tocó el balón e Inglaterra se puso adelante de nuevo. Una jugada por la derecha, que tuvo varios pases previos, llegó a los pies de el lateral Anderson, que rompió varias líneas con un pase en profundidad para que Bellingham se hiciera figura. El mediocampista remató esquinado y el país rodeado de agua celebró una vez más. Un minuto después Livakovic salvó su arco tras otro remate peligroso del profesional del Real Madrid.
Entre el minuto 55 y 60, Livakovic fue figura para su país, con una serie de atajadas a Kane, que buscaba su tripleta desesperado. Luka Modric salió al 57, tras una noche para el olvido.
Luego del tiempo de hidratación hubo nuevos cambios y la pelota favoreció a los croatas, que convirtieron a Pickford figura. Pero buscar el empate, fue su perdición, porque en el contraataque, Marcus Rashford fue el que dilapidó la esperanza croata. Al minuto 85, el exbarcelona culminó una jugada que le asistió Bukayo Saka.
Con el juego 4-2, mismo resultado con el perdió la final en 2018, los croatas siguieron con las líneas adelantadas; el partido seguía con el balón subiendo y bajando, pero no se generaron opciones reales de gol. Se añadieron seis minutos, en los que Croacia buscó el descuento, pero se encontró con la pared defensiva del ganador. Con la victoria, los ingleses aseguraron su presencia en los 16avos de final, dada la cantidad de goles marcados.