22 Ene 2016 09:12 AM

Irma Julieth Usaquén denuncia que policías la torturaron

La mujer, de 19 años de edad, aseguró en LA F.m. que el Ejército la salvó de la muerte luego de que uniformados de la Metropolitana de Neiva la secuestrara y golpeara.
Irma Julieth Usaquén, joven de 19 años de edad, denunció en LA F.m. que uniformados de la Policía Nacional la torturaron.
 
La mujer, oriunda de Neiva, señaló directamente a efectivos de la Policía Metropolitana de esa ciudad como los responsables de los golpes que tiene en su cuerpo, de los cuales da cuenta a través de fotos y un video.  
 
 
Según contó, el 21 de diciembre pasado estaba en una panadería con su hijo, de un año y medio de edad, cuando se le acercaron dos policías. Uno en moto y otra a pie. De inmediato, asegura, la señalaron de estar vestida de manera idéntica a una mujer que, junto a otras personas, se había robado una moto.
 
De acuerdo con su relato, ni ella ni los vecinos sabía qué pasaba por cuanto ella acababa de salir de la casa de su padre. Luego, narró, la montaron a una patrulla mientras que a su hijo lo dejaron con los vecinos. Desde allí, siendo las 9:45 a.m., la trasladaron por una vía, denominada las petroleras, a un sector denominado Campotello. 
 
Allí recibió todo tipo de patadas, golpes, agresiones físicas y verbales. De acuerdo con Usaquén, le pedían que dijera dónde estaba la moto robada. Ella, asegura, optó por mentir y decir que sí tenía la moto con tal de que no le pegaran más. Pidió que la dejaran hacer una llamada. 
 
Luego, comenta, se comunicó con su hermana Jessica a través de una conversación puesta en altavoz para que los uniformados la escucharan. En dicha charla telefónica la mujer optó por gritar: "Jessica entrega la moto". La hermana le preguntaba cuál moto. Finalmente, dice Irma, exclamó: "Yo no sé de qué moto me hablan. Los policías me van a matar". 
 
Por hacer eso, dice Irma Julieth Usaquén, le pegaron con más fuerza y la quemaron con un tubo que siempre está caliente porque conduce petróleo. "Con tubos con petróleo caliente me hicieron presión en la pierna para que me quemara". En medio de la agresión, sostiene, aparecieron cinco soldados preguntando qué pasaba. Los policías le dijeron al Ejército que estaban ajusticiando a una ladrona. No obstante, los militares frenaron el maltrato, impidieron que la montaran de nuevo en la patrulla de la policía y se dirigieron a la URI de Neiva.  En el lugar, dice Irma, quedó la denuncia. Aparte de ello, Medicina Legal notificó que la mujer sufrió agresión. Los policías implicados sostuvieron que la mujer se cayó en la moto que, sostienen, ella se robó. 
 
Luego de ello, la mujer intenta recuperarse de los golpes para volver a salir a la calle a vender avenas para sostener a sus dos hijos. En esas circunstancias, dice, ha recibido llamadas amenazantes de un supuesto paisa diciéndole que retire la denuncia. También, una supuesta oferta de 80 millones de pesos por parte del abogado que defiende a los policías. Ella, por su parte, dijo que tuvo la valentía de denunciar a la espera de que los responsables paguen.
 
El coronel Carlos González, comandante encargado de la Policía Metropolitana de Neiva, aseguró en LA F.m. que se harán investigaciones exhaustivas. 
 
 
Escuche en LA F.m. a Iirma Julieth Usaquén
 
 
 
 
 
 
Fuente
Sistema Integrado Digital