Polvora-LAFm-Colprensa1.jpg
Colprensa (Referencia).
7 Dic 2017 03:09 AM

En Santander se registró el primer menor quemado con pólvora

La Secretaría de Salud de Santander reiteró las sanciones a padres de familia por menores quemados con pólvora en el día de las velitas.
La
Fm

A día 6 del mes de diciembre, un niño sufrió quemadura de primer grado en sus dedos en el municipio de Mogotes por el mal uso de la pólvora.

Ante esto y por la celebración del día de las velitas, Luis Alejandro Rivero, secretario de Salud, indicó que se darán castigos drásticos a padres de familia que no le presten atención a sus hijos con el uso de la pólvora que en varios municipios de la región está prohibido.

También pidió a la comunidad que denuncie situaciones de niños quemados, pues los padres no lo dan a conocer por miedo a ser sancionados.

"Básicamente por la manipulación de las velitas se pueden dar quemaduras, ni siquiera por un tema de pólvora, pero igual pueden sufrir quemaduras también por la parafina de las velas; este es el llamado que estamos haciendo, desde el departamento de Santander. Igual hemos querido decirle a la comunidad que denuncie estos casos, si conocen a algún familiar que por temor a las acciones legales que esto implica no lo dan a conocer, por favor informar, porque después es más complicada la atención de estos niños; no usar remedios caseros como clara de huevo o sábila porque luego la quemadura se complica. Debo aclarar que los padres de familia se ven sometidos a unas sanciones por parte del ICBF, como una multa en dinero y hasta la pérdida inclusive de la patria potestad de estos niños que aparezcan quemados", dijo.

También llamó la atención a los alcaldes de los municipios de Santander para que estén pendientes con operativos en cuanto a la prohibición que existe de la venta y distribución de la pólvora, ya que son las autoridades las que pueden prevenir estos hechos.

En el mes de noviembre, en Norte de Santander, se registraron dos personas quemadas con pólvora en tercer grado, afectando un 70% de sus cuerpos. Debido a esto fueron trasladadas a Bucaramanga al hospital Universitario de Santander, HUS, donde fallecieron por la gravedad de su estado.