Farc
Aseguran que muchos exsubversivos se han visto amenazados por grupos paramilitares.
Foto: archivo AFP
13 Ago 2018 07:14 AM

Disidencias de las Farc aumentan reclutamiento de menores en zonas de frontera

Según la Fiscalía, el aumento de cultivos ilícitos incrementó el reclutamiento de menores para convertirlos en 'raspachines'.
Mauricio Collazos
Mauricio
Collazos
@CollazosMao

RCN Radio conoció en primicia un informe de la Fiscalía General que revela que las disidencias de las Farc, en cabeza de alias ‘Guacho’  están reclutando a menores de edad de otros países, como Perú y Ecuador.

Así lo confirmó el fiscal delegado para la Infancia y la Adolescencia, Mario Gómez quien aseguró que las pruebas permiten señalar que las disidencias de las Farc han incrementado en los últimos meses este reclutamiento con el fin de engrosar sus filas y fortalecer su control territorial.

“Entendemos que alias ‘Guacho’, al igual que otros miembros de las disidencias de las Farc están vinculando a adolescentes a actividades criminales y a sus propias filas. Ese es un delito que se sanciona en el Código Penal como el uso de menores de edad en la comisión de ilícitos”, detalló el fiscal Gómez.

Igualmente sostuvo que “evidentemente, muchos de los eventos de reclutamiento o de uso de menores en la comisión de ilícitos están relacionados directamente con el incremento en los cultivos y hectáreas de coca a lo largo y ancho del territorio nacional y sobre todo en zonas de frontera, en donde estos grupos salen y entran a Colombia, con lo cual también población civil de esas veredas campesinas de zonas binacionales entre Colombia y Perú, Colombia y Ecuador, sufren de este tipo de flagelos”.

Niños ‘raspachines’

Los investigadores han encontrado que el aumento en varias regiones del país de los cultivos ilícitos ha originado un incremento en el reclutamiento de menores por parte de las disidencias de las Farc, la guerrillas del ELN, el ‘Clan del Golfo’ y otros grupos criminales y del narcotráfico que están disputando los territorios que fueron dejados por las antiguas Farc.

“En la medida en que hay un incremento de los cultivos de coca – pasando de 50 mil a 200 mil según las cifras del último año – ese aumento en los cultivos también ha traído como correspondencia un incremento en la vinculación de adolescentes a actividades de raspachines”, explicó el funcionario judicial.   

Indicó además que las actividades de raspachines de niños y niñas en esos cultivos son muchas veces el preludio de un reclutamiento de esos grupos criminales y de allí a la posibilidad real de hacer parte de una estructura armada ilegal en calidad de combatiente, guerrillero o miembro de esa organización, no hay sino un paso.

Esclavas sexuales

Los fiscales detectaron que en el caso de las niñas, una vez son reclutadas por estas organizaciones al margen de la ley, terminan siendo objeto de toda clase de vejámenes y en muchos de los casos son convertidas en esclavas sexuales.

“Todos los informes de las Naciones Unidas, dan cuenta de situaciones en donde las niñas vinculadas a grupos armados ilegales de guerrilla y de estructuras criminales como el Clan del Golfo, las disidencias de las Farc, han sufrido históricamente no solo del reclutamiento de la conscripción al grupo, sino también de constreñimientos que derivan en violencias sexuales, en embarazos y en abortos forzados y en todo tipo de vejámenes de este orden como la esclavitud sexual”, indicó.

De acuerdo con los investigadores, la violencia sexual que victimiza a las menores hace parte de una de una conducta criminal avalada por la comandancia de estos grupos armados, ya que “muchas de estas niñas pasan muy rápidamente de jugar con las muñecas a ser la mujer del comandante”.    

Del juego a la guerra

Según los informes de inteligencia y los propios testimonios de las víctimas de este flagelo, las organizaciones también reclutan a menores – principalmente desde los 12 años de edad- para utilizarlos en toda una serie de actividades criminales, convirtiéndolos en un instrumento de guerra.  

“Estas organizaciones reclutan a niños, niñas y adolescentes por distintos motivos, en todo caso les resultan útiles a las actividades subversivas de cuidar secuestrados, para traer víveres, cocinar, disparar, para sembrar minas y en muchos eventos de hostilidad contra las poblaciones civiles de muchos municipios”, indicó Gómez.  

Zonas en rojo

Igualmente, señaló que los registros judiciales han venido identificando vastos territorios comprometidos con el fenómeno del reclutamiento ilícito como los departamentos del Putumayo, Guaviare, Chocó y Arauca.

“En algunos de estos departamentos, municipios donde la situación de reclutamiento es muy aguda. Lo que entendemos es que después del proceso de paz si bien las Farc como grupo guerrillero desaparecen y se transforman en grupo político, sus disidencias pretenden copar los espacios y para hacerlo acuden al reclutamiento ilícito de niños, niñas y adolescentes”, indicó Gómez.

Agregó que la Fiscalía también cuenta con información que permite inferir que el reclutamiento ilícito de menores dejó de ser exclusivo de las áreas rurales y llegó a Bogotá, así como a otras ciudades capitales.

Las investigaciones en cifras

Los informes técnicos dan cuenta que desde el año 2005 a 2018, la Fiscalía adelanta más de 9 mil investigaciones por hechos asociados a los delitos de reclutamiento ilícito y uso de menores de edad para la comisión de ilícitos.

Añaden los reportes de los investigadores que en este mismo periodo, los fiscales han realizado más de 1.300 imputaciones contra los señalados responsables y han sido proferidas más de 750 condenas.