8 Jun 2016 11:06 AM

Traslado de habitantes de calle a municipios son actividades pedagógicas: Idipron

Más de 1.000 habitantes han llegado a los Centros de Acogida del Distrito.  
Luego de la intervención del Bronx por parte de la Administración Distrital, varias han sido las dudas frente a la resocialización de cerca de 2.000 habitantes de la calle que salieron del sector luego del desalojo. Uno de los puntos de controversia ha sido el traslado de esta población a municipios aledaños  a Bogotá. 
 
Autoridades de los departamentos del Tolima y Cundinamarca han rechazado la presencia de los habitantes de la calle en fincas o centros de rehabilitación de los municipios, ya que según ellos sería “traer inseguridad, violencia y un deterioro“a sus poblaciones.
 
Ante esta situación el director del Idipron, padre Wilfrido Grajales aseguró en entrevista a LA F.m. que el Distrito si bien hace los traslados, los hace como parte integral del proyecto de rehabilitación que  tienen para no solo reintegrar al habitante de calle, sino para que también, hagan el proceso de desintoxicación para alejarlos del consumo de droga.
 
Bogotá no quiere pasarle el problema a nadie,  hacemos procesos pedagógicos para lograr sacar, hacer ese milagro de transformar, para que el habitante salga de las situaciones que vivía en Bogotá, es un acto mágico lo que se hace con ellos”, indicó el director.
 
Sumo a esto,  el padre Grajales indicó que son aproximadamente 80 personas las que se trasladan a los centros especializados, donde se realizan  actividades  recreativas. “Allá van a piscina, juegan y se distraen, es importante trasladarlos no los podemos tener encerrados", aseguró Grajales.
 
El padre también indicó que en el momento que una persona se quiera salir del programa de rehabilitación está en todo su derecho. Sin embargo, el Idipron  afirmó que ningún habitante de calle se queda en los municipios aledaños y que si alguno quiere regresar ellos mismos garantizar el regreso de la persona a Bogotá.
 
Con esto, el padre Wilfrido Grajales dio un parte de tranquilidad a la ciudadanía, garantizando tanto la rehabilitación de los habitantes de calle como la no repetición de situaciones de inseguridad o violencia en la calles de Bogotá y de los municipios aledaños. 
Fuente
Sistema Integrado Digital