Judy López y Valentina Palacio
Cortesía
8 Mar 2020 04:56 PM

En el Día de la Mujer, la historia de dos mujeres inigualables

Estas dos mujeres valientes, emporadas y exitosas tienen un sueño en común.
Vanesa Peralta
Vanesa
Peralta

Judy López es una destacada abogada quien antes de convertirse en profesional quedó ciega por cuenta de una bala perdida y usó esa dolorosa experiencia para desarrollar otras habilidades como aprender a hacer asociaciones en tiempo récord, memorizar extensas sentencias y hasta distinguir voces desde el primer encuentro.  

Valentina Palacio. Una consagrada campeona paralímpica y bailarina artística en silla con ruedas. Ella nació con una patología que le impide caminar, peor en lugar de verlo como un obstáculo, ella decidió hacer de la silla de ruedas su gran aliada y decidió convertirse en la única mujer en su disciplina deportiva. Hoy es atleta en pista en silla de ruedas.  

Le puede interesar: Mujeres colombianas se toman las calles para rechazar la violencia machista

Estas dos mujeres valientes, emporadas y exitosas tienen un sueño en común. Vivir con autonomía, salir a la calle solas, hacer sus diligencias sin ayuda de un tercero, movilizarse sin depender de un cuidador.  

Así que para acercarlas a ese deseo las llevamos al primer lugar público 100% incluyente del país y les pedimos evaluar la experiencia.  

Al llegar a la primera droguería incluyente del país, ubicada en Chapinero en Bogotá, Judy probó el sistema braille que tiene un mapa táctil ubicado a la entrada mientras en el piso las guías podotáctiles (las bolitas y los palitos) le indicaban el desplazamiento de forma segura.  

Valentina cumplió algo que llamo una pequeña gran hazaña, alcanzar por sí misma, la fórmula al regente de farmacia y entrar y salir sola sin que toda la gente en la droguería se enterara de lo que necesita para su salud que toda la vida ha sido frágil. De hecho, ya tiene 30 cirugías.  

Lea también: Lista de pasajeros que viajaron con joven con coronavirus fue entregada a las autoridades

Ambas aseguran que se necesitan más lugares así porque en general la ciudad no es muy amigable con ellas y con los 3 millones de colombianos que según el censo más reciente tienen alguna discapacidad. 

Según las estadísticas este numero va en aumento, por lo cual, indagamos en las formas de comunicación que ellos tienen. Por ejemplo, se suele pensar que para los ciegos la solución en materia de comunicación es el sistema Braille creado en el siglo XIX por el francés Louis Braille quien quedó ciego en la niñez por cuenta de un accidente mientras jugaba en el taller de su padre. Sin embargo, según las cifras existentes en Colombia la población que puede acceder al aprendizaje del Braille es la minoría.  

Igual ocurre con quienes tienen discapacidad auditiva. Se suele pensar que la lengua de señas es universal y la verdad como cualquier lengua, implica aprender percepción, memorización, atención visual, manejo de las manos y del espacio tridimensional, expresión corporal y facial, a propósito, este último tema es vital porque los gestos son definitivos en la lengua de señas, por ejemplo, detalles como llenar de aire las mejillas o arrugar la nariz, marcan la diferencia entre una señal y otra.