A la cárcel fue enviado el presunto responsable de la muerte de Merlies Minke Genz, encontrada sin vida en un sector aledaño a la finca El Ocaso en el municipio de Salento en el Quindío, luego de haber sido reportada como desaparecida en un hecho que se registró en mayo de 2026.
La persona que está siendo judicializada por este caso es Eduardo Ramiro Mendoza Nare, un ciudadano venezolano que fue capturado cuando se encontraba en pleno parque principal de esta localidad quindiana por parte de funcionarios del CTI de la Fiscalía, con el apoyo de la Policía Nacional.
La última vez que la mujer de 41 años de edad fue vista con vida fue el pasado 21 de mayo momento en que salió del hospedaje a realizar una actividad turística por el sector de la vereda Palestina, pero lamentablemente su cuerpo sin vida fue hallado varios días después en el sitio antes mencionado, a un costado de una cañada.
Detalles de la investigación
De acuerdo al reporte que se entregó desde la Fiscalía, gracias a labores de policía judicial adelantadas por el Cuerpo Técnico de Investigación, dan cuenta de que tan pronto la mujer llegó al sector, Mendoza Nare la habría abordado en una zona despoblada y golpeado con un objeto contundente en diferentes partes del cuerpo para despojarla de sus pertenencias. La agresión ocasionó un trauma craneoencefálico que produjo su muerte.
Según se ha podido establecer, luego del ataque el hombre se cambió de ropa, abandonó la zona y abordó un bus de servicio intermunicipal con destino a la ciudad de Medellín (Antioquia). Entre tanto, el cuerpo de la ciudadana extranjera fue encontrado en una quebrada días después.
Un detalle relevante es que la señal de unos audífonos que eran de propiedad de la víctima fue reportada con presencia en Medellín, lo que concuerda con el informe que se entregó desde el ente investigador.
Un fiscal de la Seccional Quindío le imputó los delitos de feminicidio y hurto calificado, ambas conductas agravadas, sin embargo, el procesado no aceptó los cargos y por decisión de un juez de control de garantías deberá permanecer privado de la libertad en un centro carcelario, mientras avanza el proceso penal.
El fiscal encargado del caso relató en la audiencia cómo el implicado en este caso aprovechó las circunstancias de aislamiento para afectar violentamente a la víctima y robarle sus pertenencias.
“La sometió a una situación de dominación y control mediante el uso de la fuerza; en dicho contexto, usted señor Eduardo Ramiro Mendoza Nare, aprovechando el estado de indefensión ejerció violencia mediante agresiones físicas ocasionándole múltiples lesiones contundentes en la cabeza, rostro, cuerpo y en la región lumbar que derivaron en un trauma craneoencefálico contundente para poder apoderarse ilegítimamente de bienes pertenecientes a la víctima”, narró el fiscal.
Temas clave, en cuatro preguntas
¿De qué elemento se apoderó el judicializado?
En medio de la narración del fiscal encargado del caso, mencionó que el presunto victimario, luego de agredir violentamente a la ciudadana extranjera, se apoderó de un celular de referencia IPhone 15 y unos audífonos AirPods.
¿Cómo fue el seguimiento a través de las cámaras de seguridad?
Desde el 25 de mayo comenzó el seguimiento del caso por medio de las cámaras de video vigilancia, que evidenciaron como la señora Merlie Genz salió del municipio de Salento hacia la vereda Palestina, siendo esta la última vez que fue observada con vida, material que permitió también observa la presencia el atacante realizando el mismo trayecto.
¿Por qué fue importante la recompensa?
El secretario del Interior del Quindío, Jaime Andrés Pérez Cotrino, expresó que la recompensa de hasta $30 millones fue fundamental para lograr la captura del presunto homicida de Merlies.
“Desde el primer día, el señor gobernador del Quindío puso a disposición una recompensa para una fuente humana que nos brindara información de este homicidio que tanto afectó la imagen del departamento”, señaló el funcionario.
¿El caso ya concluyó?
En este momento el implicado en este hecho está privado de la libertad en centro carcelario, desde donde seguirá realizando su proceso de defensa al no aceptar los cargos endilgados por la Fiscalía.