La creciente súbita del río Santo Domingo en el municipio de Calarcá, que se originó tras un fuerte torrencial, ha ocasionado la muerte de peces en el río La Vieja, en el cauce que conecta al Quindío con el Valle del Cauca.
La alta turbiedad que arrastró este afluente desde el jueves y viernes Santo desde la parte alta de la vereda Santo Domingo Bajo, en la Villa del Cacique, ocasionó la afectación a los diferentes ecosistemas aguas abajo en una situación que se mantiene en la zona.
Acciones de las autoridades
La autoridad ambiental, a través de la Corporación Autónoma Regional del Quindío, CRQ, mantiene el monitoreo permanente sobre el afluente hídrico donde población rivereña ha reportado exceso de sedimento y peces muertos en la ladera.
El director general (e) de la Corporación Autónoma Regional del Quindío, Juan Esteban Cortés Orozco, entregó detalles sobre este fenómeno.
“Durante la visita se evidenció una alta turbiedad del agua, producto de la gran cantidad de lodo y de sedimentos que continúa descendiendo por el cauce. Esta situación podría estar generando las afectaciones donde se reportó la mortalidad de algunos peces en el sector de Puerto Samaria, municipio de Montenegro”, dijo Cortés.
Personal técnico del laboratorio de aguas de la CRQ, junto con la Unidad de Reacción Inmediata Ambiental de la misma entidad, realizó la toma de muestras para analizar diferentes parámetros de calidad del agua con el objetivo de determinar si la afectación se debe a la alta concentración de sólidos que disminuye el oxígeno disponible para la fauna acuática.
El director de la CRQ agregó: “Recordemos que la CRQ tiene un laboratorio debidamente acreditado por el Ideam, y es precisamente personal de esta área la que acude a recolectar unos parámetros de calidad del agua entre metales, fósforo, detergentes entre otros componente a fin de identificar las causas de la muerte de los peces”.
Si bien el nivel ha bajado respecto a la noche anterior, la turbiedad sigue siendo alta por la cantidad de sedimentos que arrastra el río. Los monitoreos se mantendrán río arriba y río abajo para evaluar el comportamiento del afluente y garantizar tranquilidad a la comunidad.
Antecedentes de hechos similares
Cabe recordar que en noviembre de 2024 un hecho similar se presentó con la corriente de la quebrada Pedregales en el municipio de Génova, cordillera del Quindío, cuando debido a la alta carga de sedimento disminuyó la cantidad de oxígeno en el agua y también ocasionó la muerte de algunos peces.
Mientras salen los resultados de las muestras de laboratorio para avanzar en la investigación, las autoridades hicieron el llamado a la población que habita cerca de los ríos a estar alerta y reportar cualquier situación inusual que se pueda presentar.