Este viernes 25 de septiembre quedó controlado en un 100% el incendio forestal que inició el 19 de septiembre en el cerro San Marcos de Villa de Leyva y que se extendió hasta el Santuario de Fauna y Flora de Iguaque. La conflagración consumió cerca de 1.600 hectáreas de vegetación de páramo y bosque alto andino, además de incinerar animales, amenazar las lagunas y pobladores de sectores del Papayal, Morronegro y sobre todo de la Hondura.
Homenaje a los héroes y heroínas
Con homenaje en la Plaza Mayor de Villa de Leyva la Gobernación de Boyacá agradeció a las más de 700 personas entre autoridades, instituciones, entidades, organismos de socorro y comunidades que combatieron durante cerca de 7 días las llamas: Ejército Nacional, Policía, Fuerza Aeroespacial Colombiana, Parques Nacionales Naturales, Cuerpos de Bomberos, Cruz Roja, Defensa Civil y comunidades de Villa de Leyva, Chíquiza, Sáchica, Tunja y de otros municipios aledaños. Durante las arduas jornadas de lucha contra el incendio fue necesario el uso de siete helicópteros, varios vehículos de emergencia, equipos especializados, herramientas y dotaciones de los organismos de socorro.
El operativo contra el fuego se denominó “Dínamo” e incluyó varias hazañas
Solo durante el penúltimo día del operativo los siete helicópteros, en 34 horas de vuelo, realizaron 292 descargas de agua con Bambi Bukets, lo que representó el uso de 447.365 litros de agua, según cifras de la Unidad Departamental de Gestión del Riesgo de Desastres de Boyacá.
Asimismo, la lluvia registrada en Chiquinquirá y las leves lloviznas que cayeron cerca a los focos que permanecían encendidos el 24 de septiembre, aumentaron la humedad relativa mejorando las condiciones de labores de extinción.
Entre tanto este viernes 25 de septiembre el operativo se centró en la extinción y el control de cenizas. En la jornada se iniciaron los sobrevuelos desde las primeras horas del día, y se extendieron cinco kilómetros de manguera en medio de la espesa vegetación y sobre el agreste terreno.
El daño al Santuario de Iguaque podría ser irreparable
Aunque el incendio se controló, para algunos expertos la recuperación del Santuario es imposible, pero para otros tardará varias décadas. No obstante, se advierte de presunta negligencia y lentitud tan pronto inició la conflagración en Villa de Leyva, pues ya había un precedente: en el año 2023 y 2024 las llamas trascendieron al Santuario generando afectaciones que no superaron las 200 hectáreas.
Gran parte de los 22 campesinos que habitan la vereda Hondura de Chíquiza aseguraron que por lo menos en los últimos 80 años nunca habían visto que se incendiara el sector del Santuario que se encuentra en su zona. En medio de lamentos hicieron un llamado a las autoridades para que estas situaciones no se vuelvan a repetir.
Es de destacar que el Santuario de Iguaque abarca más de 6.800 hectáreas de zona que debería ser protegida; alberga 10 especies únicas de frailejón, entre estas el Frailejón tunjano que está en vía de extinción; una laguna encantada a más de 3.500 msnm; 170 especies de aves endémicas de la cordillera oriental; 19 especies de colibríes y animales como el venado coliblanco, zorrillos, zorros, tigrillos, ulamás, zarigüeyas, murciélagos, guaches, tinajos, ardillas, curíes, armadillos, musarañas, entre otros.
Claves del tema:
¿Qué pasó en Boyacá?
Tras más de seis días de labores, fue controlado en un 100% el incendio forestal que inició el 19 de septiembre en el cerro San Marcos de Villa de Leyva y se extendió hasta el Santuario de Fauna y Flora de Iguaque. La conflagración consumió cerca de 1.600 hectáreas de vegetación.
¿Cuál fue el operativo para apagar las llamas?
Más de 700 personas participaron durante cerca de 7 días en el operativo “Dínamo” para controlar el incendio en Villa de Leyva y el Santuario de Iguaque. El despliegue incluyó 7 helicópteros, vehículos de emergencia, equipos especializados y 292 descargas de agua que permitieron lanzar más de 447.000 litros.
¿Qué balance de afectaciones dejó?
El incendio forestal que afectó a Villa de Leyva y el Santuario de Iguaque consumió cerca de 1.600 hectáreas de páramo y bosque altoandino. Las llamas también provocaron la muerte de fauna, amenazaron fuentes hídricas y afectaron zonas habitadas de Chíquiza.