Un gallinazo terminó guiando a un campesino hasta el cuerpo de la pequeña Michelle Dayana, en una zona de muy difícil acceso de Buriticá, Antioquia.
Un campesino; clave en el hallazgo
Diego Alexander Castro es un campesino que reside desde hace 20 años en el municipio de Buriticá. Durante los últimos cinco años se ha desempeñado como mayordomo de la finca La Aguacatala, ubicada en la vereda Mogotes, a hora y media del casco urbano.
El acceso a la propiedad es complejo; solo se llega a través de un camino de herradura transitable a pie, a caballo o en motocicleta.
Sus manos, endurecidas por los callos del trabajo agrícola, y sus ojos cansados reflejan la exigencia de las jornadas en el campo. Como padre, la noticia sobre la desaparición de la pequeña Michelle Dayana lo conmovió profundamente, bajo la premisa de que todo hijo debe regresar a salvo a su hogar.
Aunque el propietario del predio le pidió sumarse a los grupos de búsqueda, los pobladores descartaron inicialmente explorar la zona donde finalmente fue hallada, por considerarla un terreno de imposible tránsito, donde jamás imaginaron que la niña pudiera estar.
La mañana del lunes 31 de agosto, Diego acudió a la finca para atender los cultivos de cebolla y tomate. Mientras regaba las plantaciones, observó el sobrevuelo de un “rey gallinazo”. Para él, el avistamiento de esta ave va más allá de lo cotidiano; es un agüero arraigado en la tradición campesina, una señal de que algo malo está por suceder.
Al notar que el ave realizaba círculos en el aire sobre el sector donde mantiene a sus animales, presintió una desgracia y supuso que alguna de sus mulas había muerto; jamás imaginó que aquella ave de mal agüero terminaría por guiarlo hacia un hallazgo que enlutaría a toda la comunidad.
La pista que lo llevó hasta Michelle Dayana
Para verificar la situación, descendió por un terreno accidentado siguiendo la trayectoria de las aves. A lo lejos, entre la vegetación, divisó una mancha blanca junto a un contraste de color rojo y café. En ese instante sospechó que podría tratarse de la pequeña Michelle. Abrumado por el impacto, sintió que no era capaz de aproximarse solo a una escena que ya presentía dantesca, un lugar al que únicamente aquellas aves supieron guiarlo. Ante la conmoción del hallazgo, prefirió no avanzar y notificó de inmediato a las autoridades, quienes enviaron al lugar inicialmente a tres integrantes del Cuerpo de Bomberos.
El recuerdo del momento en que se confirmó el hallazgo interrumpe su relato. Con la voz quebrada y tras una pausa en silencio, a Diego se le encharcan los ojos de llanto. Señala que la alerta definitiva la dio el color rojo de la blusa de la menor.
"Fue una situación bastante fuerte porque uno piensa en sus propios hijos. Llegar y encontrar la cabecita sin cabello, el pelo a un lado y las costillas expuestas fue una escena muy dura. Gracias a Dios se logró recuperar el cuerpo. Considero que hice lo correcto al avisar a las autoridades, porque de lo contrario ese cadáver nunca lo habrían encontrado por la zona tan difícil y alejada", reveló.
En su aspecto y en el quiebre de su voz se refleja una pena profunda, como si la pequeña Michelle fuera de su propia entraña, un dolor que trasciende el parentesco para convertirse en la compasión genuina de un padre.
“Si no aviso, nunca la encuentran”
Aunque el anhelo colectivo era encontrarla con vida, Diego expresa el consuelo de haber permitido la ubicación del cuerpo para brindar un poco de tranquilidad a la familia. Es enfático al señalar que, de no haber seguido la señal de los gallinazos, el cuerpo quizá no habría sido descubierto, pues la comunidad consideraba imposible que la menor estuviera en una zona tan inaccesible donde nadie habría buscado. Finalmente, con indignación y pesar, hace un firme llamado a las autoridades para que este caso se esclarezca.
Preguntas clave
1. ¿Quién encontró el cuerpo de Michelle Dayana y cómo ocurrió el hallazgo?
El cuerpo de Michelle Dayana fue encontrado por Diego Alexander Castro, un campesino y mayordomo de la finca La Aguacatala. Mientras realizaba labores agrícolas observó el sobrevuelo de varios gallinazos sobre una zona de su predio, lo que despertó sus sospechas y lo llevó a dirigirse al lugar.
2. ¿Por qué la zona donde fue hallada la niña no había sido explorada inicialmente?
Porque se trata de un sector de muy difícil acceso, rodeado de abundante vegetación y con terrenos escarpados. Los pobladores consideraban prácticamente imposible que la menor estuviera allí, por lo que el área había sido descartada durante las búsquedas.
3. ¿Qué fue lo que hizo sospechar a Diego que podía tratarse de Michelle Dayana?
Al acercarse al lugar, observó entre la vegetación una mancha blanca junto a colores rojo y café. Posteriormente, señaló que el color rojo de la blusa de la menor fue la señal que terminó de confirmar sus sospechas.
4. ¿Qué dijo Diego Alexander Castro sobre el impacto emocional que le produjo el hallazgo?
El campesino aseguró que fue una situación muy fuerte, especialmente porque es padre y pensó en sus propios hijos. Conmovido hasta las lágrimas, relató que la escena fue muy difícil de presenciar y que aún le genera un profundo dolor.
5. ¿Qué mensaje envió Diego a las autoridades tras el hallazgo?
Diego pidió que el caso se esclarezca y que se haga justicia. Además, afirmó que hizo lo correcto al informar inmediatamente a las autoridades, pues considera que, de no haber dado aviso, el cuerpo de la niña posiblemente nunca habría sido encontrado debido a la complejidad y el aislamiento de la zona.