La excodirectora del Banco de la República, Carolina Soto, recibió una ovación de los asistentes al Congreso de Asobancaria, en Cartagena, horas después de declinar la presidencia ejecutiva de la Cámara Colombiana de la Infraestructura (CCI).
Soto agradeció el respaldo y el cariño expresados durante el evento, luego de la controversia que rodeó su designación para dirigir el gremio.
La designación que terminó declinando
Soto había sido escogida el martes por la Junta Directiva de la CCI para suceder a María Consuelo Araújo, quien dejó el cargo después de ser designada como embajadora de Colombia en Estados Unidos.
Horas después, su elección generó diferencias dentro de la Junta Directiva y, según versiones conocidas, también habría provocado reparos desde el Gobierno Nacional. Ante este escenario, la CCI convocó una reunión extraordinaria para revisar el nombramiento.
Antes de que la Junta adoptara una nueva decisión, Soto comunicó que no asumiría el cargo.
“Ante la oposición que generó mi nombramiento como presidenta ejecutiva de la Cámara Colombiana de la Infraestructura, he decidido declinar el ofrecimiento hecho por ustedes”, señaló en una carta dirigida a los integrantes de la Junta.
Soto defendió la autonomía del sector privado
En la misma comunicación, la economista destacó la importancia de que el gremio mantenga una relación de coordinación con el Gobierno, las entidades territoriales y las empresas públicas.
Al mismo tiempo, defendió la independencia de las organizaciones privadas y resaltó “la importancia de la independencia de las decisiones del sector privado y del respeto del gobierno a las mismas”.
La CCI deberá escoger un nuevo presidente
La Cámara Colombiana de la Infraestructura confirmó la decisión de Soto y agradeció “su disposición y por el tiempo dedicado al proceso de selección”.
Ahora, la Junta Directiva deberá definir nuevamente quién estará al frente del gremio. Entre los nombres que han comenzado a mencionarse aparece Tatyana Orozco, exdirectora del Departamento para la Prosperidad Social (DPS), como una de las opciones que tendría respaldo en el entorno del presidente Abelardo de la Espriella.
La ovación recibida por Soto en Asobancaria se produjo en medio de este episodio, que abrió una discusión sobre la autonomía de los gremios empresariales y su relación con el Gobierno Nacional.