El epicentro de las protestas viales en Colombia se desplazó hacia el oriente, pero las esquirlas del conflicto están golpeando con fuerza al corazón de Antioquia. Los transportadores de carga del departamento reportaron que, pese a que las carreteras internas y la conexión con el Chocó no presentan cierres en este momento, el sector atraviesa una de sus peores crisis financieras: 7.2 billones de pesos en pérdidas acumuladas durante los últimos cinco años.
Santander: El muro que frena a los paisas
Hoy, el problema no está en las vías antioqueñas, sino en las vías que conectan al departamento con Santander, como la vía Cimitarra ubicada entre Puerto Berrío en Antioquia y el departamento que tiene conexión con la Ruta del Sol. Estos bloqueos actúan como un "cuello de botella" lo que dejó por seis días varados a cientos de conductores antioqueños con mercancías represadas que tenían como destino los centros de distribución en el Valle de Aburrá.
Para la Asociación de Transportadores de Carga (ATC), no importa que las vías locales estén despejadas si los corredores nacionales de abastecimiento están fracturados. Anderson Quiceno, director de la asociación, explicó que la intermitencia en el departamento vecino está destrozando la logística de los conductores que salen desde Medellín.
"Al día de hoy cumplimos cinco años de bloqueos continuos en diferentes puntos del país. Hoy el foco es Santander, pero el impacto es nacional. Esto ha llevado a que los camioneros no puedan desarrollar los viajes mínimos para garantizar sus ingresos", señaló Quiceno.
El drama de los 10 viajes: La cuenta que no da
En el gremio, la cuenta es clara: un camión necesita realizar 10 viajes al mes para pagar su operación (combustible, peajes, conductores y créditos). Sin embargo, con el epicentro de cierres en Santander, los transportadores están logrando, a duras penas, completar 3 viajes mensuales.
Esta reducción del 70% en la operatividad significa que el vehículo no produce ni para su propio mantenimiento. Según los líderes del sector, en las condiciones actuales es más rentable dejar el camión parqueado en Antioquia que arriesgarse a quedar atrapado en los bloqueos de la Ruta del Sol, donde además de las pérdidas económicas, los conductores padecen problemas de inseguridad y falta de alimentación.
Un balance de 3.300 bloqueos
Si bien hoy Antioquia y Chocó respiran en materia de movilidad, el gremio recuerda que este balance de $7.2 billones perdidos incluye la cicatriz reciente del Paro Minero en el Bajo Cauca. Ese acumulado de 3.300 bloqueos en cinco años es lo que tiene a las empresas de transporte al borde de la quiebra.
"Esta es una situación al rojo vivo. No es solo la inseguridad, es la indolencia de un Gobierno que no soluciona los conflictos de raíz en las regiones y permite que las vías de hecho se conviertan en el único lenguaje, afectando a quienes movemos la carga del país", puntualizó Quiceno.
El impacto en el bolsillo de los antioqueños
Aunque el bloqueo sea a cientos de kilómetros de Medellín, el efecto es inmediato en las centrales de abastos como la Minorista y la Mayorista. Si los camiones que vienen de Santander con insumos y alimentos no llegan, los precios suben. Los transportadores advierten que, mientras no existan garantías de flujo continuo en corredores nacionales, la economía de Antioquia seguirá pagando los platos rotos de los conflictos en departamentos vecinos.