Los delitos sexuales continúan siendo uno de los hechos más graves y sensibles en Bogotá, por el impacto directo que generan sobre las víctimas. Sin embargo, en lo corrido de 2026 presentan una reducción del 38,6% frente al mismo periodo de 2025, de acuerdo con cifras del Sistema de Información Estadístico, Delincuencial, Contravencional y Operativo (SIEDCO).
La caída se evidencia entre el 1 de enero y el 9 de mayo de 2026 y marca un cambio en la tendencia reciente de este delito en la capital.
El comportamiento histórico permite dimensionar la evolución del delito en la ciudad. En 2024 se registraron 9.141 casos de delitos sexuales, mientras que en 2023 fueron 6.782, en 2022 se reportaron 6.597, en 2021 la cifra alcanzó 6.206, en 2020 fue de 5.101 y en 2019 un total de 6.309 casos.
En 2025, en el mismo periodo de referencia utilizado para la comparación (enero a mayo), la cifra se ubicó en 6.793 casos.
Este panorama muestra que, tras varios años de incrementos sostenidos, el delito alcanzó su punto más alto en 2024, antes del cambio de tendencia que empieza a evidenciarse en 2026.
Juan Felipe Campos, Jefe de la Oficina de Análisis de Información y Estudios Estratégicos de la Secretaría de Seguridad de Bogotá, explicó que esta reducción se da en medio del fortalecimiento de estrategias de prevención y atención en distintos puntos de la ciudad.
“Las acciones incluyen jornadas en instituciones educativas, hoteles, hostales, pagadiarios y plazas de mercado, en articulación con la Policía de Infancia y Adolescencia, el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF) y las alcaldías locales”, detalló el funcionario.
Y agregó, “también se han adelantado búsquedas activas en zonas priorizadas para prevenir la explotación sexual comercial de menores y reforzar los canales de denuncia ciudadana”.
En ese contexto, el foco principal está en los delitos sexuales, pero el balance de seguridad en Bogotá también evidencia reducciones importantes en otros delitos de alto impacto.
El hurto a comercio registra la mayor caída con un 63,7%, seguido del hurto a entidades financieras con 60%, en medio del fortalecimiento de patrullajes en corredores comerciales, zonas bancarias y operativos focalizados.
También se registran disminuciones en el hurto a automotores (28,9%), hurto a bicicletas (26,1%) y hurto a motocicletas (17,2%). La extorsión cae 15,1%, el hurto a personas 15,1% y el hurto a celulares 8,2%, mientras que el hurto a residencias disminuye 2,4%.
En conjunto, la ciudad presenta una tendencia general de reducción en varios delitos de alto impacto, aunque las autoridades advierten que persisten retos en lesiones personales y violencia intrafamiliar, asociados a dinámicas sociales más complejas que requieren intervención más allá del componente policial.