Aunque Artemis II ya terminó, los astronautas aún pagan las consecuencias por salir de la Tierra. El viaje, para el cual se prepararon durante años, duró alrededor de 10 días, pero el cuerpo pasa por un proceso de cambios, dado el cambio de gravedad que existe entre la Tierra y el espacio profundo.
La misión fue un éxito, y los cuatro astronautas (Reid Wiseman, Christina Koch, Victor Glover y Jeremy Hansen) se encuentran bien de salud, pero eso no quiere decir que todo esté normal, dado que la salida de la Tierra tiene condiciones para el cuerpo.
Aunque una vez se completó el amerizaje se pudo ver a los astronautas tranquilos, abrazándose a médicos y otros funcionarios de la Nasa; lo cierto es que debieron esperar un par de horas para lograr estabilizarse y salir de la cápsula en la que retornaron al planeta.

Así es como un astronauta debe readaptarse a la Tierra cuando sale del planeta
En un video de no más de quince segundos publicado en Instagram, la técnica Christina Koch indicó lo que ha significado para ella regresar al planeta luego de ser la primera mujer en rondar la Luna y, junto con el resto del equipo establecer una marca récord de la lejanía de un ser humano de la Tierra.
Koch se ha tomado esto con humor: "Supongo que tendré que esperar un poco para volver a surfear", inicia la publicación en la que se le ve intentando mantener el equilibrio con los ojos cerrados. Vistiendo una camisa negra, jeans y tenis; y con los brazos cruzados, intenta dibujar una línea recta con su caminar.
La acompañan dos técnicos de la Nasa, quienes graban su recorrido desde cerca y tienen cerca sus brazos para evitar que la estadounidense se caiga. Ella avanza tambaleante, aunque sonríe, al saber que no logra mantener una caminata normal.
Koch indica que ya ha pasado una semana desde que amerizaron y que se están adaptando a la gravedad: "Por suerte, ¡ya nos estamos adaptando a la gravedad a los 7 días del amerizaje!". También tomó un espacio para explicar qué es lo que les pasó y cómo actúan para retomar la normalidad.

Las consecuencias para el cuerpo de salir de la Tierra
Asegura que todo es obra del cerebro, que le indica al cuerpo que no debe ejercer la misma fuerza para realizar movimientos mientras están en el espacio; algo que, ya en la Tierra, cambia, puesto que son los ojos los que permiten al órgano central saber que ya no están fuera del planeta. Al cerrar los ojos, todo cambia.
"Cuando vivimos en microgravedad, los sistemas de nuestro cuerpo que han evolucionado para informar a nuestro cerebro sobre nuestros movimientos, los órganos vestibulares, no funcionan correctamente. Nuestro cerebro aprende a ignorar esas señales, por lo que, al regresar a la gravedad, dependemos en gran medida de nuestros ojos para orientarnos visualmente", describe Koch.
Posteriormente agregó que caminar con los ojos cerrados es un reto, pero que es necesario realizar este ejercicio para evitar diferentes enfermedades: "¡Caminar en tándem con los ojos cerrados puede ser todo un desafío! Aprender sobre esto puede ayudarnos a mejorar el tratamiento del vértigo, las conmociones cerebrales y otras afecciones neurovestibulares en la Tierra".
Además, los astronautas pierden fuerza muscular, esto es debido a que el cuerpo no está acostumbrado a levitar como puede hacerlo fuera de la Tierra, y al no requerir tanta potencia para movilizarse, el músculo tiene a perder masa.