La Asamblea Triestamentaria de la Universidad Nacional de Colombia, sede Bogotá, decidió convocar a un paro universitario hasta el próximo 20 de marzo, tras una extensa jornada de deliberación.
La reunión tuvo lugar en el Auditorio León de Greiff y contó con la participación de una amplia representación de estudiantes, profesores y trabajadores, además de la conexión virtual de más de 4.000 integrantes de la comunidad universitaria.
“Rechazar de manera enfática la imposición de Ismael Peña como Rector, al considerar que el fallo del tribunal responde a una decisión de carácter político, orientada desde sectores de la derecha uribista, que vulnera de forma flagrante la autonomía universitaria y desconoce la voluntad democrática de la comunidad académica”, dice el comunicado.
La determinación del paro fue el principal resultado de la asamblea, en la que se analizó la coyuntura institucional que atraviesa la universidad luego de la designación de Ismael Peña Reyes como rector, tras un fallo de segunda instancia del Tribunal Superior de Bogotá, Sala Laboral.
Para los participantes, esta situación representa una vulneración a la autonomía universitaria y un desconocimiento de la voluntad democrática expresada por la comunidad académica, lo que motivó la adopción de una medida de presión colectiva.
¿Qué se hará durante el paro?
De acuerdo con la declaración pública, el paro se concibe como un espacio para la organización, la discusión y la construcción de propuestas que permitan transformar de fondo el gobierno universitario.
Durante este periodo, la atención estará centrada en el trabajo de la Mesa Constituyente Universitaria, instancia que deberá sesionar de manera permanente y recoger las iniciativas de los distintos estamentos con miras a elaborar un nuevo articulado para la democratización de la vida universitaria.
La Asamblea señaló que los avances de la Mesa Constituyente deberán ser socializados con la comunidad y posteriormente presentados al Consejo Superior Universitario, como parte de un proceso que busca redefinir las reglas de participación, representación y toma de decisiones dentro de la institución.
En ese sentido, el paro no se limitará a la suspensión de actividades académicas, sino que incluirá asambleas, encuentros y debates abiertos en las diferentes facultades y dependencias.
Solicitud de garantías
Asimismo, la comunidad universitaria exigió garantías plenas para el desarrollo de la protesta. Entre ellas, se solicitó evitar la imposición de clases virtuales como mecanismo para neutralizar el paro, así como abstenerse de ordenar trabajo en casa obligatorio para el personal administrativo o aplicar sanciones académicas y disciplinarias contra quienes participen en la movilización.
La Asamblea Triestamentaria reiteró que el paro se mantendrá hasta el 20 de marzo y que su continuidad dependerá de los avances reales en la discusión de las reformas planteadas.