En medio de un momento decisivo para la educación superior colombiana —marcada por la presión sobre las matrículas, la digitalización acelerada y la exigencia de pertinencia y empleabilidad— el nombre del nuevo líder de una universidad acreditada en alta calidad no es un asunto local. Lo que ocurre en Boyacá importa porque pocas instituciones privadas fuera de Bogotá han logrado consolidar simultáneamente la Reacreditación Internacional Plena de la RIEV, diez pregrados con acreditación CNA, doce con acreditación internacional, 17 grupos de investigación categorizados, 72 investigadores reconocidos por Minciencias, una patente institucional y una red de más de 92 convenios internacionales activos. Cuando una universidad de ese perfil cambia de rector, la pregunta no es solo quién llega, sino hacia dónde va la educación superior regional en Colombia.
La respuesta tiene nombre propio: el doctor Camilo Correal Cuervo asumió oficialmente la Rectoría de la Universidad de Boyacá el pasado 1 de abril, en un movimiento que la comunidad académica ha leído como una apuesta por la continuidad transformadora. Economista, magíster en Dirección Financiera y Control, MBA y doctor en Gestión, el nuevo rector llega con una combinación de credenciales que pocas designaciones recientes en el país han logrado articular: rigor financiero, visión empresarial y profundidad doctoral en gestión.

Pero su perfil no se explica únicamente por la formación. Correal Cuervo conoce la institución desde adentro. Antes de asumir la Rectoría, ocupó las vicerrectorías Administrativa y Financiera, de Proyección Institucional y de Responsabilidad Social y Proyección Institucional, espacios desde donde lideró procesos clave en la operación, la sostenibilidad y el relacionamiento estratégico de la Universidad. Esa trayectoria interna, sumada a su formación, configura un activo poco común en el panorama actual: alguien que conoce los desafíos reales de la institución y, al mismo tiempo, llega con la mirada de un alto directivo capaz de proyectarla a escala nacional e internacional.
Su agenda, se concentraría en cuatro ejes: calidad académica, innovación, investigación y posicionamiento internacional. La institución llega a esta transición con la Acreditación Institucional de Alta Calidad otorgada por el Ministerio de Educación en 2022, la Reacreditación Internacional Plena de la RIEV en 2023, diez pregrados con acreditación CNA, doce con acreditación internacional, 17 grupos de investigación categorizados, 72 investigadores reconocidos por MinCiencias y una infraestructura que incluye desde clínicas de simulación de alta fidelidad, hasta el Campus Rosita Cuervo Payeras en Sogamoso, considerado uno de los más modernos y sostenibles de la región. Lo que se anuncia, entonces, es la profundización de una ruta ya trazada.
En sectores académicos, empresariales y políticos del oriente colombiano, la lectura ha sido coincidente. La designación combina dos elementos que rara vez se encuentran con esta nitidez: continuidad institucional y renovación estratégica. Para los aspirantes y sus familias, para los egresados, para los aliados del sector productivo y para las instituciones públicas que articulan política pública con la academia, el mensaje es claro. La Universidad de Boyacá —fundada en 1979 por los doctores Osmar Correal Cabral y Rosita Cuervo Payeras bajo la premisa de "ser los mejores"— se prepara para un nuevo ciclo en el que esa promesa se consolidará en los escenarios donde hoy se define el futuro de la educación superior colombiana.