Ante la contingencia que generó el potente terremoto de 7,4 con epicentro en San José del Palmar, en Chocó, los esfuerzos en Colombia se centran en dos frentes clave: la movilización de ayuda humanitaria urgente y el control de la desinformación.
La plataforma Rappi activó un canal de donación especial en su aplicación a nivel nacional. Los usuarios en Colombia podrán realizar aportes económicos directos para atender las necesidades prioritarias de la población damnificada.
¿Cómo funciona la donación?
La herramienta está integrada en el apartado Turbo de la app. Los usuarios interesados en contribuir pueden hacerlo en tres pasos:
- Ingresar a Turbo dentro de la aplicación de Rappi.
- Seleccionar la opción Banco de alimentos.
- Elegir el monto del aporte, con alternativas disponibles desde $20.000 hasta $120.000.
El Banco de Alimentos de Bogotá —una entidad que articula esfuerzos de las empresas privada, la academia y las organizaciones sin ánimo de lucro— administrará y distribuirá la plata recaudada.
Cada donante, además, recibirá un certificado físico que respalda el valor aportado. El Banco se encargará de la logística de compras, el acopio y la entrega de suministros a las zonas donde se requiera asistencia prioritaria.
Asistencia médica y acompañamiento psicológico gratuito
Rappi informó que dispuso para sus usuarios, aliados comerciales y repartidores en las zonas impactadas por el sismo, el acceso a la iniciativa SOS ReservaDoc, una plataforma digital que conecta a profesionales de la salud con pacientes que lo requieran.
La página web brinda atención médica de primera mano y orientación psicológica completamente gratuita, a través de una red de profesionales de salud voluntarios y certificados. Quienes lo requieran, en los municipios golpeados por el sismo, podrán acceder.
Actuar con responsabilidad e informarse con fuentes oficiales
La Defensoría del Pueblo emitió la guía preventiva ¿Qué hacer —y qué no hacer— en este momento?, recordando que mantener la calma y actuar con responsabilidad puede marcar la diferencia.
El Ministerio Público solicita verificar la información únicamente de canales y cuentas oficiales:
- La Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD).
- El Servicio Geológico Colombiano.
- La Dirección General Marítima (Dimar), principalmente en el caso de zonas costeras.
- Las gobernaciones, las alcaldías y los organismos de socorro.
¿Y qué no hacer? No difundir información no verificada, evitando compartir cadenas de texto, audios, capturas o videos de origen desconocido. Tampoco divulgar especulaciones sobre nuevos sismos, réplicas, tsunamis o predicciones.
“Consultar fuentes oficiales y no amplificar información sin verificar puede ser tu mejor aporte en este momento”, zanjó la Defensoría, con un llamado contundente a la ciudadanía: “No generes pánico”.
Procuraduría se une a la solidaridad y pide tomar “las medidas necesarias”
La Procuraduría General de la Nación llamó a los mandatarios departamentales y municipales, y a las autoridades que conforman el Sistema Nacional de Gestión del Riesgo de Desastres, a que adopten “las medidas necesarias” para los damnificados por el terremoto de 7,4 que tuvo epicentro en Chocó este lunes, 10 de agosto.
El Sistema está conformado por el presidente, que en este caso es Abelardo de la Espriella; el director de la Unidad para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD), Javier Pava, quien sigue en el cargo desde la administración de Gustavo Petro; los gobernadores, y los alcaldes, cada uno en la jurisdicción correspondiente.
La Procuraduría le pidió al Sistema que “desplieguen sus capacidades de manera inmediata”, y anunció que verificará “la oportuna respuesta de las autoridades frente a la atención de las personas afectadas por el sismo”.
Preliminarmente, el Ministerio Público reporta afectaciones en sus sedes en Chocó, Risaralda, Valle del Cauca, Caldas y Quindío, los cinco departamentos más impactados por el temblor.
El ente de control prepara un balance a nivel nacional para “identificar y priorizar las actuaciones preventivas más urgentes” y, así, “contribuir a garantizar una respuesta institucional oportuna frente a la emergencia”.
La Rama Judicial también manifestó su solidaridad. El Consejo Superior de la Judicatura, la entidad rectora del sector justicia, permanece en monitoreo para tomar medidas administrativas, como audiencias virtuales o trabajo remoto.
El terremoto provoca 111 muertes y graves afectaciones en el Eje Cafetero y el Valle del Cauca
Por su parte, la defensora del pueblo, Iris Marín, le expresó su solidaridad a “las personas afectadas en varios departamentos” por el sismo en Chocó y sus réplicas. La Defensoría dispuso “su capacidad operativa” para apoyar “todo lo que sea necesario”.
El Ejército ordenó el alistamiento de cinco pelotones de ingenieros militares rescatistas para desplegarse por el Eje Cafetero, Cali y Quibdó. Los uniformados, 180 en total, cuentan con tecnología y binomios caninos para buscar bajo los escombros.
La profundidad del terremoto fue de unos 103 kilómetros, de acuerdo con el Servicio Geológico Colombiano, que señala que países fronterizos como Venezuela, Ecuador y Panamá lo sintieron “ampliamente”. Dos réplicas de 2,8 y 4,8 causaron más estragos.
El sismo en San José de Palmar es el de mayor magnitud en Colombia en la última década. Autoridades nacionales reportan 87 heridos, 1575 viviendas averiadas, 37 viviendas completamente destruidas, 61 edificios colapsados, dieciséis centros de salud averiados y seis aeropuertos perjudicados.
La cifra de muertes ha crecido durante la mañana del lunes hasta llegar a 111. Pereira, sobre la cordillera de Los Andes, es la ciudad más afectada, con la mitad. En Valle del Cauca, sin contar a Cali —su capital, y la tercera ciudad más poblada de Colombia—, la Gobernación reporta al menos veintisiete fallecidos.
El Gobierno decretará un estado de emergencia mientras avanzan las labores de rescate
El epicentro del terremoto fue una zona rural —en San José del Palmar—, pero la prensa y la comunidad han observado efectos en áreas urbanas con vasta población: Cali, Pereira, Armenia y Manizales suman tres millones y medio de habitantes.
El presidente Abelardo de la Espriella se pronunció. Convocó un puesto de mando unificado en Bogotá en la UNGRD, la entidad a la que le pidió “un reporte detallado de la situación y de las necesidades más urgentes”.
Posteriormente, el Gobierno declaró la situación de desastre nacional, una medida que permite mover recursos rápidamente para atender la crisis, y luego decretó el estado de emergencia.
La capital colombiana, donde también se sintió el terremoto sin que causara daños sustanciales, prepara el envío de cien rescatistas para “dirigirse a las ciudades que el Gobierno nacional priorice”, afirmó el alcalde Carlos Fernando Galán.
En Valle del Cauca, la vía entre Cali y Loboguerrero está completamente cerrada por cuenta de un deslizamiento de rocas, en el kilómetro 55. En Caldas, ocurre lo mismo entre Manizales y Fresno, en el kilómetro 36, en el sector de Cerro Bravo.
Deslizamientos, antecedentes y alertas descartadas
La cordillera de Los Andes es una zona de alta sismicidad. Colombia, como Turquía, es un país constantemente en alerta, porque confluyen las placas tectónicas Sudamericana, la de Nazca y la Caribe, lo que causa unos cincuenta mil sismos al mes.
Buena parte de los temblores son imperceptibles. En contraste, los que suceden en la cordillera Occidental, como el de Popayán en 1983, pueden provocar más daños. El terremoto de hace 43 años dejó 1.500 personas heridas y dos centenares de muertes.
En Armenia, en 1999, a unos 293 kilómetros de la capital de Chocó —y a cerca de 45 kilómetros de Pereira—, un terremoto mató a casi 1.200 personas. El Eje Cafetero, principalmente en Quindío y Risaralda, recuerda la devastación de entonces mientras la comunidad busca a sus víctimas.
Ahora bien, la Dirección General Marítima (Dimar), la autoridad colombiana que —al mando de la Armada Nacional— regula la seguridad a través del control de las actividades marítimas, fluviales y costeras, descartó cualquier amenaza de tsunami en el Pacífico.
“De acuerdo con la Dirección General Marítima, no existe amenaza de tsunami para la costa pacífica colombiana tras el sismo de magnitud 7,4 registrado a las 7:34 a.m. a veinte kilómetros de San José de Palmar”, sostuvo la entidad en un breve comunicado.
La Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo (UNGRD) replicó el mensaje. Los terremotos pueden causar tsunamis cuando ocurren a nivel submarino, empujan una gran masa de agua y liberan energía. Todo ese mecanismo está descartado por ahora.
Claro. Para esta nota, el bloque debería priorizar cómo ayudar, cómo donar y cómo evitar la desinformación, sin perder el contexto de la emergencia.
Claves del tema, en cuatro preguntas:
¿Cómo pueden los colombianos donar para los damnificados por el terremoto del 10 de agosto?
Rappi habilitó en su aplicación un canal de donación dentro de la sección Turbo, en la opción Banco de Alimentos, con aportes entre $20.000 y $120.000. El Banco de Alimentos de Bogotá administrará los recursos y coordinará la compra y entrega de ayudas.
¿Qué asistencia gratuita está disponible para los afectados por el sismo de 7,4 en Colombia?
Rappi informó que sus usuarios, aliados comerciales y repartidores en las zonas afectadas pueden acceder gratuitamente a SOS ReservaDoc, una plataforma que conecta a pacientes con profesionales de la salud para recibir orientación médica y psicológica.
¿Qué recomiendan las autoridades para evitar la desinformación tras el temblor que tuvo epicentro en Chocó?
La Defensoría del Pueblo pidió mantener la calma y consultar únicamente fuentes oficiales como la UNGRD, el Servicio Geológico Colombiano, la Dimar, las gobernaciones, las alcaldías y los organismos de socorro. También recomendó no compartir cadenas, audios, videos o especulaciones sobre nuevos sismos o tsunamis.
¿Cuál es el balance de la emergencia tras el terremoto de 7,4 el 10 de agosto en Colombia?
Las autoridades reportan 111 muertos, 87 heridos, 1.575 viviendas averiadas, 37 destruidas, 61 edificios colapsados, 16 centros de salud afectados y seis aeropuertos perjudicados. El Gobierno declaró el desastre nacional y posteriormente el estado de emergencia para acelerar la atención.