La Superintendencia Nacional de Salud anunció que viene trabajando realizando estricto seguimiento a las 417 auditorías a EPS, hospitales y gestores farmacéuticos que se adelantan en el país.
Según la entidad, se trata de un trabajo riguroso, vigilando en el que se están tomando medidas para que los diferentes actores del sistema de salud cumplan con sus obligaciones para que los habitantes del territorio nacional reciban una atención digna.
La Supersalud afirmó que se trata de un aumento del 66 % frente a las 251 auditorías realizadas en 2025.
“Estas nuevas auditorías estarán enfocadas en los lugares con mayores alertas y riesgos, garantizando un seguimiento riguroso y protegiendo los derechos de los usuarios del sistema.
“Esta estrategia hace parte del modelo de supervisión basada en riesgos, que permite focalizar recursos, fortalecer la transparencia y garantizar la continuidad y efectividad de los procesos de inspección.
“El despliegue cuenta con equipos técnicos especializados, seleccionados por su experiencia y competencias en salud, lo que asegura la rigurosidad de las auditorías y la transferencia de conocimiento dentro de la Entidad”, dijo.
Acciones de inspección, vigilancia y control
La Superintendencia Nacional de Salud, anunció que avanza en el cumplimiento de los objetivos estratégicos definidos para 2026.
Dijo que estos estarán dirigidos a fortalecer las acciones de inspección, vigilancia y control (IVC), con el propósito de garantizar el derecho fundamental de la salud de las personas en el territorio, con calidad y oportunidad, así como también proteger los recursos del sistema de salud.
“Este refuerzo permitirá intensificar las auditorías, ampliar el acompañamiento técnico a EPS, IPS, gestores farmacéuticos, entidades territoriales y fortalecer la presencia regional de la Entidad, bajo el modelo de supervisión basado en riesgos, que prioriza las intervenciones donde existen mayores alertas para los usuarios del sistema de salud”, apuntó.
Despliegue institucional
Recalcó que como resultado de este despliegue institucional, la Supersalud incrementará sus indicadores de gestión para esta vigencia.
“Mientras en 2025 se realizaron 251 auditorías a sujetos vigilados, para 2026 se tienen programadas 417. Así mismo, se realizarán 350 acciones en promoción de derechos y deberes en salud y mecanismos de participación ciudadana frente a 282 realizadas en 2025”, explicó.
Añadió que, igualmente, "con respecto a entidades de medidas en vigilancia se harán 23 seguimientos y monitoreos en 2026 frente a 17 realizadas en el 2025. También se avanzará en el seguimiento a 88 alertas identificadas frente a los recursos financieros en hospitales públicos".
Dijo que la Supersalud también concentrará sus esfuerzos en garantizar la cobertura de Red de Controladores en los 32 departamentos del territorio nacional, sumado a 190 acciones de inspección y vigilancia en territorio y 27 acciones de inspección y vigilancia en zonas afectadas por el conflicto armado.
Fortalecimiento de la Supersalud
El fortalecimiento operativo de la Supersalud también permitirá avanzar en acciones prioritarias como el plan de choque nacional para mejorar la entrega de medicamentos, el plan masivo para el cierre de reclamaciones en salud, el aumento de las mesas de conciliación de recursos entre aseguradores y prestadores; así como el fortalecimiento de la presencia institucional en los territorios.
“En ese contexto, frente a informaciones que señalan que la Supersalud pasó de 57 contratistas en 2022 a 467 en 2026, la Superintendencia aclara que esta comparación resulta incompleta y descontextualizada, pues toma como referencia un año atípico en el que atravesaba un proceso de reorganización institucional que redujo temporalmente el número de contratistas”, sostuvo.
Contratación
La Supersalud aclaró que en 2022 la Superintendencia registró 57 contratistas debido al rediseño institucional adelantado mediante los decretos 1080 y 1081 de 2021, que modificaron la estructura interna y la planta de personal de la entidad, así como a la vinculación provisional de funcionarios, lo que redujo la necesidad de contratación por prestación de servicios durante ese periodo.
“Así mismo, como resultado de esta reforma, la Supersalud pasó de 49 a 58 funciones, ampliando de manera significativa sus responsabilidades institucionales frente a la inspección, vigilancia y control del sistema de salud”, apuntó.
Recalcó que como referencia adicional, en 2021 —antes de la entrada en vigencia de esa reorganización y previo al cambio de Gobierno— la Supersalud registró 628 contratistas, lo que evidencia que la cifra de 57 contratistas en 2022 no corresponde a un comportamiento estructural sino a una coyuntura administrativa.