El volcán Arsia Mons es un cráter gigante que conforma una serie de una cadena geográfica en la región conocida como abultamiento de Tharsis. Es el volcán más al sur en el ecuador del planeta vecino y mide alrededor de 20 kilómetros de distancia y tiene hasta 450 kilómetros de ancho. Es decir, es más grande que cualquier montaña sobre le superficie terrestre de nuestro planeta.
Es un volcán tipo caldera, con múltiples chimeneas. Pero la ciencia lo está nombrando porque cerca de ella se cierne una nube gigantesca. Se trata de la nube de Arsia Mons, una formación química descubierta formalmente en septiembre de 2018 y que recientemente la ciencia logró explicar.
Obra de la sonda espacial Mars Express de la Agencia Europea, ESA, la nube alargada fue monitoreada y se confirmó que su extensión es de hasta 1.800 kilómetros (la distancia entre Bogotá, Colombia, y Manaos, Brasil), y que aparece cada mañana, luego de 'evaporarse' en las noches.
Su comportamiento tenía desconcertados a los científicos que se propusieron responder cómo se formaba este gigante nuboso que, desde la perspectiva cenital tomada por la sonda espacial, parece una larga línea blanca, que genera una sombra inmensa, sobre el terreno árido de Marte, al costado derecho está el volcán gigantesco; más allá, la oscuridad del espacio profundo, que parece inhabitado.

La gigantesca nube de Marte: los científicos lograron explicar su formación
Un estudio publicado en la revista Nature Geoscience indica que su formación se registra cuando el vapor de agua se congela; o sea, el proceso que genera la lluvia en la Tierra, allá se convierte en una masa gélida en la atmósfera marciana.
Para lograr respuestas al respecto, científicos de la ESA generó, en simulaciones, esta nube; por medio de la nucleación homogénea de hielo: el proceso por medio del cual el vapor de agua se convierte en partículas de hielo.
Pero no está siempre; solo se genera entre cada primavera y verano marciano, durante estas épocas, en el planeta vecino se registran temporadas de polvo. Nace cada mañana y muere hacia la noche; se alarga desde el volcán hacia el resto del territorio marciano y se deshace cuando ya no está completamente denso. Aunque su distancia de cobertura varía, lo cierto es que ha alcanzado los mencionados 1.800 kilómetros.
El hecho de que aparezca cerca del volcán Arsia Mons, no es casualidad. De hecho es consecuencia de sus casi 20 kilómetros de altura. De acuerdo con los estudios realizados, los vientos que pasan por el volcán, rodean el mismo y se produce una onda que eleva el aire húmedo, el cual se enfría, en 10 minutos, hasta 30 grados; por lo que la humedad aumenta muy rápido.

Una nube orográfica
La ciencia cataloga este fenómeno como una nube orográfica. En la Tierra también encontramos ejemplos de este tipo de formaciones; pero en el caso marciano, como la atmósfera es tan delgada, provoca que el vapor de agua se transforme en hielo y se dibuje la figura alargada que se puede ver desde el espacio, así como las pirámides de Gaza, en Egipto; o los invernaderos de Almería, España. Ejemplos naturales de visualización extraterrestre, son el Gran Cañón estadounidense o la cordillera de los Himalayas.
De acuerdo con Jorge Hernández-Bernal, la ubicación de la nube permite estudiar algo que no es común, calificando como exóticos los fenómenos que se unen para la formación de la nube orográfica. "Para crear el AMEC en nuestro modelo, descubrimos que necesitábamos incluir algunos fenómenos físicos exóticos... fenómenos que si bien se incluyen en los libros de texto, se tratan como teóricos y se cree que no ocurren en la naturaleza".
Este fenómeno nunca antes se había captado en otro planeta, por lo que Marte 'tiene' algo de lo que presumir; un proceso en el que, en cuestión de minutos, se produce hielo en grandes cantidades: "Nunca lo habíamos visto antes en una atmósfera planetaria. Es totalmente inesperado", asegura Hernández-Bernal en el estudio.
Se cree que esto podría generarse en la Tierra o en Venus, pero esto no se ha demostrado.