En la Universidad del Sinú se vivió recientemente una jornada académica y cultural que dejó huella entre estudiantes y asistentes. En este escenario, el abogado y escritor Rafael Garzón Salade sorprendió con la presentación de su libro “El Alcalde que no robó”, una obra que rescata la memoria de una figura emblemática en Montería.
El texto recuerda la vida del sacerdote Luis Alfonso León Pereira, conocido como el “Padre León”, quien fue alcalde cívico de la ciudad entre 1995 y 1997, elegido por voto popular. Su paso por la administración pública estuvo marcado por su liderazgo y por la gestión de obras sociales dirigidas a las comunidades más desprotegidas.
El origen de una frase que se convirtió en libro
Según relata el autor, la historia del libro nació de una expresión espontánea en el Parque Simón Bolívar de Montería. Allí, un personaje popular conocido como “Pica Pollo”, reconocido por su cercanía con políticos locales, lanzó una frase que marcaría el punto de partida de la obra.
El episodio ocurrió cuando el sacerdote pasaba por el lugar en medio de una situación económica difícil. Fue entonces cuando “Pica Pollo” dijo: “mira donde ve el pendejo ese bien sudado, el único alcalde que no robó”.
Años después, el mismo personaje repetiría la frase en un contexto muy distinto. Durante el sepelio del Padre León, tras su asesinato, expresó con tristeza: “nojoda, murió el único alcalde que no robó”.
Un personaje multifacético
Garzón Salade explicó que decidió escribir el libro movido por un sentimiento de “pena ajena” frente a la historia de un hombre ampliamente querido en Montería. En la obra, el personaje es llamado el “padre Camaleón”, en alusión a su versatilidad.
El sacerdote no solo fue alcalde, también desempeñó múltiples roles: sacerdote, homeópata, ciclista, aviador y locutor. “Representaba miles de cosas al mismo tiempo”, señaló el autor, resaltando la complejidad y riqueza del personaje que inspiró el relato.
El libro, de 80 páginas, ha tenido gran acogida en la ciudad, al punto de venderse con rapidez en las calles de Montería y ser socializado en distintos espacios académicos, como el más reciente en la Universidad del Sinú. El escritor sostiene que, durante su mandato, el sacerdote “no se robó un peso”.
Un legado marcado por la violencia
La historia del Padre León también está atravesada por la tragedia. El 15 de julio de 2015, fue asesinado en la sacristía del templo María Madre de la Iglesia, en el barrio Sucre de Montería, minutos antes de iniciar una eucaristía.
Este hecho marcó profundamente a la comunidad, que aún recuerda su legado social y su cercanía con la gente.
Un espacio para la reflexión y la literatura
La presentación del libro hizo parte de “Unisinú en páginas”, una iniciativa liderada por la Oficina de Fomento Editorial y el programa de Comunicación Social. El evento, realizado en el Auditorio Zenú, incluyó conversatorios, concursos interactivos y espacios de diálogo con el público.
En el mismo encuentro, el economista Darío Enrique Alfaro Tamariz presentó su obra “Mi Quijotesca lucha contra la injusticia, la corrupción y la pobreza”, centrada en la defensa de la justicia social y la ética.
Por su parte, Rafael Garzón Salade también dio a conocer otros textos como “Sentencia Q”, consolidando un espacio académico que permitió reflexionar sobre el derecho, la realidad social y las historias que marcan a las regiones.