La aerolínea JetSMART expuso la necesidad de optimizar el sistema de asignación y administración de slots en aeropuertos con altos niveles de congestión, particularmente en el Aeropuerto Internacional El Dorado. La compañía sostiene que mejorar este esquema permitiría habilitar mayor competencia en las franjas horarias de mayor demanda y ampliar las opciones disponibles para los pasajeros, en un contexto de capacidad limitada.
Según lo planteado por la aerolínea, el sistema actual presenta restricciones estructurales, ya que la concentración de slots en “horarios punta” limita, en la práctica, la entrada y el crecimiento de nuevos operadores. Esta situación reduce la competencia efectiva en los momentos de mayor valor para los usuarios y afecta la conectividad aérea, especialmente en aeropuertos donde la demanda supera de forma constante la capacidad operativa.
Slots y competencia en horas clave
La aerolínea señala que los lineamientos internacionales de gestión de slots están incorporados en la regulación vigente, pero resultan insuficientes para enfrentar los desafíos de un aeropuerto saturado como El Dorado.
En ese escenario, plantea la necesidad de complementar el marco actual con herramientas “que permitan una asignación más dinámica de slots en horarios de alta demanda, un monitoreo más estricto de su uso efectivo y mecanismos que faciliten el ingreso de nuevos operadores, siempre con foco en el beneficio del consumidor”.
En aeropuertos congestionados, los slots en horarios de alta demanda determinan qué aerolíneas pueden competir en condiciones reales de mercado. Cuando estos espacios se concentran en pocos actores, se limita el acceso de nuevas alternativas y se reducen las opciones para los pasajeros en los horarios que más valor tienen, según JetSmart.
La discusión, de acuerdo con lo expuesto por la aerolínea, se centra en cómo habilitar una competencia efectiva en esas franjas horarias.
Experiencias regionales y criterios de asignación
JetSMART menciona que existen experiencias en la región que muestran la posibilidad de complementar los marcos regulatorios existentes para promover mayor competencia en aeropuertos saturados.
Como ejemplo, se refiere al caso del aeropuerto de Congonhas, en São Paulo, donde la autoridad aeronáutica incorporó límites de concentración, prioridad para nuevos entrantes y criterios de eficiencia en el uso de slots.
Estas medidas permitieron, según la aerolínea, un acceso más equilibrado a las franjas horarias más demandadas y un uso más dinámico de la capacidad disponible, sin apartarse de los estándares internacionales, sino adaptándolos a una realidad de congestión estructural.
Perfil operativo y cumplimiento normativo
La aerolínea destaca que cumple con estándares internacionales de seguridad y disciplina operacional, al ser miembro de la Asociación Internacional de Transporte Aéreo y contar con certificación en auditorías operacionales.
Además, señala que mantiene una operación regional consolidada y se ubica como la tercera aerolínea en Sudamérica, excluyendo el mercado doméstico de Brasil.
JetSMART también resalta reconocimientos relacionados con puntualidad, modernidad de flota y operación de bajo costo en la región, así como indicadores operacionales en Colombia, donde reporta niveles de puntualidad superiores al 79%, cumplimiento de más del 99% de los vuelos programados y bajos índices de reclamos por equipaje.
La compañía informó además que cuenta con el respaldo de inversionistas internacionales, lo que, según expone, respalda su operación y visión de largo plazo en la región.
Uso de slots y capacidad aeroportuaria
En el ámbito operativo, la aerolínea afirma que ninguno de sus vuelos despega o aterriza sin contar con un slot asignado por la autoridad competente, que no opera vuelos sin dicha autorización y que no ha cancelado vuelos por falta de slots.
JetSMART plantea que la discusión sobre los slots debe centrarse tanto en mejorar su asignación y uso en aeropuertos congestionados como en avanzar en soluciones estructurales que permitan aumentar la capacidad de El Dorado, al considerar que la administración de la escasez, por sí sola, no constituye una política de crecimiento del sector aéreo.