Un informe presentado por la Fundación Éxito, reveló que la desnutrición crónica en la primera infancia sigue siendo una de las principales barreras para el desarrollo humano en el país.
El documento revela que uno de cada nueve niños menores de cinco años presenta baja talla para su edad, un indicador de desnutrición crónica que puede generar efectos irreversibles en el desarrollo físico y cognitivo.
Según la fundación, esa condición no solo limita el crecimiento, sino que impacta el desempeño escolar y las oportunidades económicas futuras.
“La desnutrición crónica no es únicamente un problema de falta de alimentos, sino el resultado de múltiples factores sociales”, señala el informe.
Indicadores que más afectan
El análisis agrega que entre los indicadores que más afectan está la pobreza, el acceso limitado a servicios de salud, la falta de agua potable y las condiciones de vida de las familias, especialmente de las mujeres que asumen la crianza.
“Esa combinación de precariedad económica, sobrecarga de cuidado y estrés sostenido deteriora la salud mental de madres, padres y demás cuidadores, afectando las condiciones en las que crecen las niñas y los niños. Por eso, enfrentar la desnutrición exige mirar más allá de la nutrición misma: implica abordar de manera integrada el bienestar emocional, la empleabilidad y el entorno social de las mujeres que sostienen la vida familiar”, advierte el análisis.
Inseguridad alimentaria
El informé señaló que la inseguridad alimentaria continúa siendo un factor determinante.
“En 2024, el 25,5 % de los hogares colombianos experimentó dificultades para acceder a alimentos suficientes y de calidad, de acuerdo con datos del Dane citados en el informe. Esta situación afecta con mayor intensidad a los hogares con jefatura femenina, donde los niveles de pobreza son más altos”, sostuvo.
El análisis también pone de relieve el impacto de la salud mental en el entorno familiar. La sobrecarga emocional, el estrés y la ansiedad, inciden directamente en las condiciones de crianza.
“Según cifras del Ministerio de Salud, más del 66 % de la población ha enfrentado problemas de salud mental, con mayor prevalencia en mujeres jóvenes”, apuntó el informe.
Círculo que perpetúa la desnutrición
La Fundación Éxito indicó que esos factores configuran un círculo que perpetúa la desnutrición: menos ingresos limitan el acceso a alimentos, lo que afecta el desarrollo infantil y, a largo plazo, reduce las oportunidades educativas y laborales.
“Frente a este panorama, la organización propone un modelo de intervención basado en tres pilares: nutrición, salud mental y generación de ingresos. Bajo este enfoque, en 2025 sus programas beneficiaron a cerca de 70.000 niños y niñas en 25 departamentos del país, con acciones dirigidas a poblaciones en condición de vulnerabilidad”, manifestó la fundación.
Los resultados evidencian avances importantes. Uno de cada dos niños con desnutrición crónica atendidos logró mejorar su estado nutricional, mientras que el 81,3 % de los menores con desnutrición aguda se recuperó.
Índice de Desnutrición Crónica
Además, la fundación desarrolló un Índice de Desnutrición Crónica que permite identificar a la población en mayor riesgo, considerando variables como el nivel educativo de la madre, el acceso a salud y las condiciones territoriales.
“Esta herramienta busca orientar decisiones de política pública y focalizar intervenciones. El país debe reducir de manera sostenida la desnutrición infantil. Esto requiere no solo garantizar alimentos, sino fortalecer a las familias, especialmente a las mujeres que sostienen el cuidado”, añadió el informe.
En ese sentido, la Fundación Éxito hizo un llamado a fortalecer la articulación entre el sector público, privado y la sociedad civil, para enfrentar una problemática que, advierte, no solo afecta a la niñez, sino que compromete el futuro del país.
Expertos
Juan Carlos Burgos, nutricionista de la Fundación Éxito, aseguró que la desnutrición crónica se manifiesta en el retraso del crecimiento lineal en los niños, siendo esto un fenómeno multicausal.
“La inadecuada alimentación especialmente en los primeros años de la vida (lactancia materna y alimentación complementaria), dificultad en el acceso a agua potable y a servicios de salud, además de condiciones de pobreza, imposibilitan en los más pequeños tener el desarrollo adecuado para su edad", dijo.
El experto agregó que "en muchos casos, las madres, quienes cumplen un papel determinante en el bienestar de niñas y niños, enfrentan mayores barreras para acceder a educación y trabajo digno. Menos ingresos significan menor seguridad alimentaria y, en consecuencia, mayor riesgo de desnutrición crónica en sus hijos. Es un círculo que termina afectando no solo a la niñez, sino también al desarrollo humano y económico de todo el país”.
Grandes retos
La directora ejecutiva de la Fundación Éxito, Diana Pineda Ruiz, señaló que la desnutrición crónica es un desafío que el país debe reducir de manera sostenida.
“Por eso nuestra intervención se focaliza en poblaciones que viven en condiciones de pobreza y pobreza extrema. En 2025 impactamos positivamente la vida de 69.909 niños y niñas y a sus familias en los 32 departamentos del país, de los cuales 51.525 recibieron atención nutricional en 25 de estos territorios. Nuestra presencia llegó a comunidades diversas, con acciones que incorporan un enfoque étnico y diferencial “, sostuvo.
Señaló que el trabajo a estado enfocado en 250 familias en Manaure (La Guajira) con Baylor College Foundation y Fundación Con Cora; a 123 familias de la Sierra Nevada en articulación con Agencia Social, en el Pueblo Sagrado de Nabusimake, municipio de Pueblo Bello (Cesar); y a 300 familias en Quibdó (Chocó) con la Fundación Con Cora” sostuvo.