En el suroccidente de Colombia, la ciudad de San Juan de Pasto está sobre un territorio que es conocido por tener actividad volcánica. El crecimiento de la ciudad ha estado cerca del volcán Galeras.
La capital de Nariño se encuentra en el Valle de Atriz, una zona que tiene volcánico y que está formada por los procesos geológicos del volcán Galeras. Esto ha permitido el asentamiento de viviendas, barrios y corregimientos en áreas cercanas al volcán, algunas de ellas dentro de zonas de amenaza.
Un territorio habitado sobre suelo volcánico
Antes de que fuera una ciudad, varias comunidades indígenas vivieron allí y realizaron actividades agrícolas en suelos que vienen de ceniza volcánica. Con la ciudad creciendo, Pasto ha mantenido esa cercanía con el Galeras.

El volcán se localiza a cerca de 10 kilómetros del casco urbano y alcanza más de 4.000 metros de altura. Esta proximidad ha llevado a que sectores que están poblados se ubiquen en su área de influencia. Corregimientos como Genoy y Mapachico hacen parte de estas zonas, donde las viviendas están construidas en terrenos sobre la actividad volcánica.
La actividad del Galeras no e nueva. A lo largo de los años, varios movimientos sísmicos y emisiones han dejado afectadas viviendas y han llevado a medidas de prevención por parte de las autoridades.
Permanencia de la población en zonas de riesgo
A pesar de los antecedentes, los habitantes de varios sectores siguen viviendo en estas áreas. Las decisiones de irse de este lugar se han estado acompañando con procesos institucionales, pero no siempre la población ha acatado esta decisión.
En diferentes momentos, se han emitido recomendaciones de evacuación temporal. Sin embargo, algunas familias terminan regresando a sus viviendas luego de estos eventos.

Las razones para vivir allí tiene que ver con factores sociales y económicos, así como la relación con el territorio. En estos sectores se llevan a cabo actividades día a día, mientras se le sigue haciendo seguimiento a la actividad volcánica.
Otras ciudades que también viven bajo la sombra de un volcán
La situación de Pasto no es única. En Colombia, otras poblaciones también han decidido vivir cerca de zonas donde hay volcanes activos, como el caso de Manizales y el volcán Nevado del Ruiz.
En estos territorios, la vida del día a día se lleva con normalidad, aunque bajo algunas condiciones. Las autoridades siempre mantienen sistemas de monitoreo y planes de gestión del riesgo que buscan responder ante posibles cambios en la actividad volcánica.