Marco Alirio Cortés, alcalde de Barbosa, asumió públicamente la responsabilidad institucional tras el accidente ocurrido en el parque principal del municipio, donde resultaron heridas varias personas, entre ellas menores de edad. El funcionario enfatizó que las atracciones involucradas operaban pese a una prohibición administrativa vigente desde el inicio de su gestión.
Conflicto jurídico sobre la seguridad
“Me corresponde asumir como alcalde el hecho de que hoy se haya presentado un accidente con varios heridos”, afirmó Cortés. El mandatario explicó que, al inicio de su gobierno, una inspección técnica determinó que los dispositivos no cumplían con los estándares de seguridad requeridos, lo que derivó en una resolución para cancelar su licencia y ordenar su retiro inmediato.
A pesar de estas medidas, el propietario de los juegos mecánicos interpuso una acción de tutela alegando la vulneración de su derecho al "mínimo vital". Según el alcalde, aunque la administración demostró que el reclamante poseía otros ingresos, el Juzgado Primero Civil de Barbosa falló a favor del particular.
“El juez priorizó el mínimo vital del propietario por encima de la seguridad y la vida de los niños”, cuestionó Cortés, quien recordó que el parque es un bien de uso público y no debe ser explotado para fines privados sin las garantías técnicas necesarias.
Acciones legales y transparencia
El mandatario fue enfático al señalar que nunca se otorgó autorización para el funcionamiento de estas estructuras tras la orden de suspensión. Ante la gravedad de los hechos, anunció que toda la documentación técnica y las resoluciones administrativas serán entregadas a los entes de control y medios de comunicación.
Las autoridades competentes ya iniciaron las investigaciones para esclarecer las circunstancias exactas del siniestro y establecer las responsabilidades penales y civiles a las que haya lugar.