El presidente Abelardo de la Espriella decretará un estado de emergencia económica a menos de una semana de su posesión como mandatario. Así lo confirmó el 12 de agosto, dos días después del terremoto de 7.4 que golpeó al Eje Cafetero y al Pacífico y que ha provocado más de doscientas muertes.
La medida, que luego le permitirá al mandatario emitir decretos con fuerza de ley, tendrá que incluir la firma de todos sus ministros. Una de las determinaciones amparadas en el estado de excepción será la creación de un fondo especial para administrar los recursos destinados a la atención de la crisis.
Con corte a la tarde del miércoles, la cifra de muertes por el sismo aumentó a 265. El número de personas desaparecidas, que “ha subido de manera alarmante” —afirmó el mandatario—, alcanzó las 496. El Gobierno de El Salvador, al mando de Mayo Bukele, envió unas cien toneladas de ayuda humanitaria, y el de México, más de 58 toneladas.
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