14 Nov 2015 05:03 PM

Santos reconoció que la tragedia de Armero estaba anunciada

En Armero Guayabal, el jefe de Estado inauguró una escultura que representa a la niña Omaira Sánchez, víctima de la avalancha ocurrida hace 30 años.
El presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, reconoció este sábado que la tragedia de Armero, donde hace 30 años una avalancha dejó unos 25.000 muertos, estaba "anunciada" y las autoridades de la época no tomaron medidas para impedirlo.
 
Santos visitó este sábado las ruinas de esa ciudad del departamento del Tolima, en el centro del país, donde plantó un árbol en el camposanto en el que quedó convertida esa próspera ciudad agrícola por la avalancha de piedras y lodo causada por la erupción del volcán Nevado del Ruiz la noche del 13 de noviembre de 1985.
 
"Esas vidas se perdieron porque se desató una tragedia que para muchos era una catástrofe anunciada y por ello sus muertes nos pesan en el alma porque fueron el producto de la imprevisible erupción del volcán Nevado del Ruiz", manifestó.
 
"Pero también, y hay que reconocerlo, porque no se escucharon esas voces que lo advertían y no se tomaron las medidas preventivas suficientes en el tiempo justo para evitar esa pavorosa tragedia que borró Armero de la faz de la Tierra", agregó el presidente.
 
Santos habló en un acto celebrado en la cercana localidad de Armero Guayabal, donde se construyó la nueva cabecera municipal y donde inauguró un monumento a las víctimas de la mayor tragedia natural de Colombia.
 
La posibilidad de que Armero fuera destruida por una avalancha fue advertida por científicos colombianos y extranjeros que en los meses previos habían estudiado recientes erupciones del volcán Nevado del Ruiz y la dirección en la que se movían sus emisiones de lava, ceniza o vapor de agua.
 
Habitantes de la zona también habían alertado a las autoridades semanas antes del represamiento del río Lagunilla, por cuyo lecho bajó la avalancha de piedras y lodo en dirección a Armero, pero el Gobierno de la época ignoró totalmente estas advertencias que, de haber sido atendidas, habrían dado pie a una evacuación y reducido la cifra de víctimas, según especialistas.
 
En Armero Guayabal el jefe de Estado inauguró una escultura que representa a la niña Omaira Sánchez, de 13 años de edad, cuya agonía de 60 horas transmitida en directo por las televisiones del mundo y se convirtió en símbolo de aquella tragedia.
 
La escultura, del maestro colombiano Enrique Saldaña, muestra a Omaira saltando con la cuerda como cualquier niña de su edad, en una posición semejante a la clásica de la Victoria de Samotracia que reposa en el Museo del Louvre de París.
 
Según Santos, Omaira se convirtió en un "hito universal" porque "enfrentó con tanto coraje y tanta dignidad el reto de estar al frente de la muerte" durante las tres noches y los tres días que duró "su lucha y su agonía".
 
"Han pasado 30 años y todos sentimos como si fuera hoy aquel día en que más de 25.000 colombianos fueron arrebatados a la vida aquí en Armero por la fuerza inclemente de la naturaleza. Su memoria es una presencia que yace también aquí ahora, en nuestras almas y en nuestros corazones", expresó el presidente.
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