En una capital como Bogotá, donde las decisiones públicas impactan directamente a millones de ciudadanos, la ejecución presupuestal no es solo un indicador técnico: es el reflejo real de si las promesas de gobierno se traducen en cambios concretos. Programas sociales, infraestructura educativa y atención a la niñez, dependen de que los recursos asignados se ejecuten de manera oportuna y eficiente. Cuando esto falla, las consecuencias no se quedan en los informes administrativos; se sienten en los colegios, en la alimentación de los menores y en la calidad de vida de las familias.
Ese fue precisamente el eje del debate político que encendió la discusión en el Concejo, donde la oposición aseguró que los avances del Plan de Desarrollo distrital no están llegando al ritmo esperado a quienes más lo necesitan.
Debate político: cuestionamientos al Plan de Desarrollo
Durante un debate de oposición, la concejal del Pacto Histórico, Rocío Dussán Pérez, alertó sobre la baja ejecución en más de la mitad de las propuestas del Plan de Desarrollo del alcalde Carlos Fernando Galán.
Según la cabildante, los indicadores sociales evidencian retrocesos que afectan directamente a niñas, niños y adolescentes, especialmente en cuatro frentes críticos: nutrición, infraestructura educativa, primera infancia y convivencia escolar.
Nutrición infantil: más comedores, pero peores indicadores
Uno de los puntos más sensibles del debate fue el aumento de la malnutrición en población entre 5 y 17 años.
Aunque el Plan de Desarrollo planteaba reducir este indicador, pasó de 37,4% a 38,8%, mientras que en 2025 la ciudad superó los 98.000 casos de sobrepeso y obesidad infantil y adolescente, siendo los hombres adolescentes los más afectados.
“Si hoy fallamos en nutrición, mañana estaremos pagando enfermedades crónicas que pondrán en jaque el sistema de salud”, señaló la concejal.
Dussán advirtió además que inaugurar comedores comunitarios y escolares no basta si no existe seguimiento integral:
- Tamizajes periódicos con profesionales
- Control nutricional permanente
- Alimentación balanceada y de calidad
Infraestructura educativa: retrasos y millonarios hallazgos fiscales
La concejal reiteró su preocupación por incumplimientos en obras educativas, citando un informe de Control Interno de la Secretaría de Educación del Distrito fechado el 24 de noviembre de 2025.
Las cifras expuestas generan inquietud:
- De 16 colegios nuevos programados, 13 no se han ejecutado.
- De 12 colegios restituidos, no hay avances.
- Más del 78% de las 310 sedes proyectadas para mejoramiento sigue pendiente.
Además, la auditoría publicada el 18 de enero de 2026 por la Contraloría General de la República evidenció hallazgos fiscales cercanos a $11.000 millones en contratos relacionados con los colegios Boitá y Hacienda Casa Blanca.
Menos niños en preescolar y despido de maestras
Otro de los puntos que encendió la discusión fue la atención a la primera infancia.
Según la cabildante, la matrícula de preescolar cayó 24,6% entre 2024 y 2026, mientras se produjo el despido de 383 maestras de primera infancia y la tercerización de procesos misionales.
“Reducir cobertura en primera infancia es profundizar la desigualdad desde la base”, advirtió.
Convivencia escolar: aumentan violencia y alertas de salud mental
Los indicadores presentados también muestran un deterioro en los entornos educativos:
- Consumo de sustancias psicoactivas: +52,3%
- Violencia escolar: +24,7%
- Accidentalidad en entornos educativos: +47,1%
- Alertas por crisis de salud mental: +3,4%
Para la concejal, las cifras reflejan que los colegios no están logrando garantizar protección integral a la niñez. “No podemos normalizar este deterioro”, sostuvo.