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Christoph Harnisch, jefe de la delegación del Comité Internacional de la Cruz Roja en Colombia / Foto de Colprensa
2 Mar 2018 01:40 AM

Christoph Harnisch: guerra en Colombia no ha terminado, disidentes son el nuevo actor

El jefe de la delegación del Comité Internacional de la Cruz Roja habló con LA FM sobre el informe presentado.

Los grupos disidentes de las Farc que no acataron el acuerdo de paz son ya un nuevo actor del conflicto armado colombiano, advirtió el jefe de la delegación del Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR), Christoph Harnisch. "Es preocupante porque es un grupo que tiene armas, participa en economías ilegales y por lo que sabemos impide la implementación del acuerdo de paz", detalló Harnisch a Efe después de presentar el informe "Retos Humanitarios 2018".

El jefe del organismo lamentó que "eso haya sucedido (las disidencias)" puesto que esas personas armadas "afectan a la población civil en las zonas más alejadas" y a donde el Estado todavía no llega con todos los programas que se requieren y que tiene que ver con salud, educación y en general "en servicios básicos".

Recordó que por el mandato que tienen en el país, su labor es buscar el diálogo con los actores del conflicto y lo que el organismo pide es que se respete el derecho internacional humanitario. "Eso fue lo que hicimos en el pasado y ahora hay que seguir haciéndolo", apostilló el funcionario quien reiteró que "es preocupante (la presencia de las disidencias) y que ahora lo que sigue es cómo se va a enfrentar y tratar este problema".

Añadió que el CICR no tiene cifras sobre el número de disidentes de las Farc pero "está claro que hay más que cientos" pues en el trabajo de campo que realiza el organismo "la población civil nos dice que en algunas zonas hay reclutamiento de menores y de adultos".

De otro lado, Harnisch se mostró preocupado por la lentitud en la implementación del acuerdo de paz firmado en 2016 entre el Gobierno y las Farc, ahora convertida en partido político y la incertidumbre que rodea las conversaciones con el Ejército de Liberación Nacional (ELN).

El presidente colombiano, Juan Manuel Santos, ordenó retirar a su delegación de la fase pública de las negociaciones, iniciadas en Quito en febrero de 2017, a raíz de una ola de atentados del ELN a finales de enero de este año, que dejó un balance de siete policías muertos y 45 heridos.

Previamente y en una rueda de prensa, Harnisch dijo que otros motivos de preocupación tienen que ver con la inseguridad en algunas zonas del país que dejaron las Farc al transformarse en partido político; el drama de las personas desaparecidas y las continuas violaciones al Derecho Internacional Humanitario. "Estas situaciones son nuestros principales retos para este 2018", dijo Harnisch.

Insistió en que "la implementación efectiva de las dimensiones humanitarias del acuerdo de paz no puede retrasarse más. A pesar de los recientes avances en torno a la Unidad de Búsqueda de Personas dadas por Desaparecidas (UBPD), sigue siendo preocupante la demora de su puesta en marcha operativa".

Igualmente recordó que el CICR ve con preocupación que las partes en conflicto incumplan las normas humanitarias.

En ese sentido dijo que durante 2017, el organismo internacional "hizo seguimiento de más de 550 casos de violaciones recientes del derecho internacional humanitario y del derecho internacional de los derechos humanos en las zonas del país donde tiene presencia".

"La disminución de las acciones armadas en varias regiones del país contrasta con la continuidad de graves fenómenos de violencia y con la falta de mejoras concretas en las vidas de las comunidades que más han sufrido las consecuencias del conflicto armado", indicó Harnisch.

Insistió en que, además, los conflictos armados que continúan con el ELN, el Clan del Golfo y las estructuras de las Farc pertenecientes al antiguo Bloque Oriental que no se acogieron al proceso de paz "siguen afectando gravemente a la población civil más vulnerable".

Calificó de "decisivo" este año electoral para el país, por lo que reiteró que el CICR "mantiene la determinación de prestar ayuda a las víctimas del conflicto y de la violencia armada". Y resumió"Como organización humanitaria y neutral, seguimos a disposición de los colombianos para contribuir con nuestro trabajo a aliviar el sufrimiento causado por la violencia".