Los constantes enfrentamientos entre el ELN y las disidencias de las Farc han recrudecido la violencia en la zona rural del municipio de Tibú, Norte de Santander. Esta situación obligó de nuevo a 20 familias a abandonar sus territorios para salvaguardar sus vidas.
Desde el pasado domingo 19 de julio se registran intensos combates por el control territorial en el corregimiento de Campo Dos. Las confrontaciones armadas mantienen paralizado el transporte público, suspendieron por completo las actividades comerciales cotidianas y obligaron al cierre de las instituciones educativas del sector.
Daños a viviendas y desabastecimiento de agua
Las comunidades de Campo Dos denunciaron públicamente graves afectaciones estructurales en sus hogares debido al impacto de los proyectiles. La situación más crítica se presenta en el acueducto del corregimiento, el cual sufrió daños severos que afectarán de manera prolongada el suministro de agua potable para cientos de familias de la zona.
Las acciones violentas se han extendido rápidamente a otros sectores rurales, reportándose choques armados en las veredas de Pate Gallina, María Paula y 7 de Septiembre.
Ante este complejo panorama de orden público, las autoridades civiles y organismos defensores de derechos humanos ya venían advirtiendo sobre un inminente desplazamiento masivo de familias campesinas hacia los cascos urbanos de Tibú y El Tarra. Por el momento, las personas recientemente desplazadas fueron ubicadas en un refugio humanitario en el casco urbano de Tibú, donde reciben atención integral por parte de la administración municipal.
El balance de una crisis prolongada
La preocupación persiste en la región. Según datos del Puesto de Mando Unificado (PMU), la confrontación entre estos grupos armados ha dejado más de 138.000 personas desplazadas en la región del Catatumbo desde el 16 de enero de 2025.
Las víctimas han tenido que migrar hacia las zonas urbanas de varios municipios:
- Cúcuta: Concentra el mayor número de afectados, con cerca de 52.720 personas atendidas por las autoridades locales.
- Ocaña: Registra 21.440 desplazados.
- Tibú: Suma más de 2.413 personas en condición de desplazamiento forzado.
Además del desarraigo, la violencia ha cobrado vidas. Cifras de la Gobernación de Norte de Santander revelan que se han registrado al menos 189 homicidios en distintos municipios de la subregión desde el inicio de este conflicto.
Impacto social y el llamado al Gobierno nacional
La disputa por el control de corredores estratégicos para el narcotráfico mantiene bajo zozobra a los habitantes de Tibú, El Tarra, San Calixto, Convención, Hacarí y Sardinata. La violencia ha restringido la movilidad de las comunidades, paralizado las actividades agrícolas y forzado el cierre de escuelas.
Ante esta realidad, líderes sociales consideran urgente una respuesta contundente del Gobierno nacional que vaya más allá del control militar. La comunidad exige soluciones estructurales enfocadas en tres ejes urgentes:
- Infraestructura: Recuperación prioritaria de las vías de la región.
- Salud: Fortalecimiento inmediato de los servicios de atención médica.
- Educación: Implementación de una oferta educativa integral que prevenga el reclutamiento forzado de niños, niñas y adolescentes por parte de los grupos ilegales.
Preguntas Claves:
¿Cuándo, se reactivaron los enfrentamientos entre ELN y Disidencias de las Farc?
Desde el pasado domingo 19 de julio se registran intensos combates por el control territorial en el corregimiento de Campo Dos zona rural de Tibú.
¿Se viene presentando desplazamiento de familias campesinas en Tibú?
Inicialmente se presentró un desplazamiento gota a gota, ahora es un desplazamiento masivo de población civil.
¿Cuántas familias han salido del territorio?
20 familias han abandonado sus territorios para salvaguardar sus vidas.
¿Por qué se presenta el problema de desplazamiento?
Por los constantes enfrentamientos entre el ELN y las disidencias de las Farc han recrudecido la violencia en la zona rural del municipio de Tibú, Norte de Santander