El presidente de la República, Abelardo De La Espriella, lanzó una advertencia directa a las estructuras criminales en el departamento de La Guajira tras la circulación de videos que muestran caravanas de simpatizantes despidiendo a 'Bendito Menor', quien fue dado de baja recientemente por la fuerza pública.
A través de sus redes sociales, el jefe de Estado cuestionó con vehemencia las manifestaciones de apoyo al delincuente abatido y aseguró que la administración no permitirá que la ilegalidad se naturalice en la región.
"Aquí aparecen los bandidos que pretenden seguir controlando territorios y amedrentando al pueblo guajiro: los tenemos identificados para sacarlos del mercado delictivo. El que pretenda seguir el ejemplo del criminal dado de baja terminará como él: no voy a tolerar que la cultura de la ilegalidad sea la 'normalidad'", expresó el mandatario.
Refuerzo de las operaciones
Asimismo, De La Espriella confirmó que dio instrucciones precisas a la Fuerza Pública para redoblar las operaciones en la zona y neutralizar a los integrantes de estas redes que buscan ocupar el espacio del cabecilla abatido.
"Esta es la orden a toda la Fuerza Pública: vamos por estos terroristas y démosles su merecido. ¡Están advertidos, miserables!", enfatizó.
El gobernante cerró su pronunciamiento señalando que se terminaron las épocas en las que la criminalidad era tolerada o idealizada en el país, reiterando que su gobierno mantendrá una ofensiva frontal contra las organizaciones armadas y las bandas delictivas locales.
'Bendito Menor' deja un vacío de poder: ¿Qué pasará con el mando criminal tras su caída?
El Gobierno nacional enfrenta un escenario de seguridad marcado por la expansión de las estructuras criminales, el fortalecimiento de sus capacidades tecnológicas y una violencia cada vez más fragmentada. En ese contexto, la reciente ofensiva contra alias Bendito Menor, integrante de las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra Nevada, puso nuevamente sobre la mesa el debate sobre la efectividad de las estrategias utilizadas para combatir a los grupos armados.
Para Javier Flores, director de la Fundación Ideas para la Paz, la caída de un mando criminal puede representar un golpe importante, pero no necesariamente significa el desmantelamiento de una organización. En entrevista con La FM Fin de Semana, explicó que las estructuras ilegales han desarrollado nuevas formas de reclutamiento, financiación, control territorial y uso de tecnología que obligan al Estado a modificar su estrategia.
La caída de Bendito Menor no acabaría con el poder criminal
Flores explicó que alias Bendito Menor representaba una nueva generación de mandos criminales. Según el experto, había escalado rápidamente dentro de las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra Nevada debido a su capacidad para ejercer violencia, administrar rentas ilegales y controlar rutas del narcotráfico.
“Era un perfil altamente violento, pero también encargado de los cobros extorsivos y el control de las rutas criminales”, señaló.
El director de la Fundación Ideas para la Paz agregó que las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra Nevada y los llamados Pachencas corresponden a la misma estructura. La organización tendría alrededor de 600 integrantes, entre hombres en armas y redes de apoyo, y mantiene una importante influencia territorial en zonas de La Guajira y Magdalena.
Sin embargo, Flores advirtió que la salida de Bendito Menor puede generar una disputa por el control de ese territorio. “Una de las consecuencias de la baja de Bendito Menor, si no se organizan rápidamente los miembros de las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra, puede ser que el Ejército Gaitanista de Colombia, o el Clan del Golfo, logre entrar”, explicó.