Un artefacto explosivo fue detonado durante la madrugada de este domingo, 22 de marzo, al paso de una patrulla de la Policía en el sector del barrio San Cristóbal, en el municipio de Chinácota, Norte de Santander.
Versiones de habitantes de la zona indican que la explosión ocurrió en el momento exacto en que un grupo de uniformados transitaba por la urbanización Las Isabelinas. Según las primeras indagaciones, el explosivo habría sido abandonado en un lote baldío del sector residencial, donde varias familias vivieron momentos de angustia tras el estallido.
Afortunadamente, el atentado no dejó uniformados lesionados ni víctimas civiles; los agentes, que adelantaban procedimientos de registro y control, resultaron ilesos. Las autoridades del municipio turístico activaron operativos especiales para localizar a los responsables de este ataque, que solo causó daños materiales menores en el sitio de la detonación.
Hipótesis sobre el ataque
Aunque no se ha emitido un pronunciamiento oficial por parte del comando de Policía departamental, de manera extraoficial se conoció que durante la última semana se realizaron contundentes operativos contra el microtráfico en Chinácota. Esta situación estaría presuntamente relacionada con la acción terrorista registrada este domingo.
Preocupación en el "Municipio Turístico"
Este hecho ha encendido las alarmas entre la comunidad y las autoridades locales, considerando que Chinácota se destaca como uno de los municipios más tranquilos de la región, sin reportes recientes de presencia de grupos armados organizados.
No obstante, desde hace varios meses, la Policía ha intensificado los controles contra el expendio de estupefacientes, un fenómeno que ha intentado incursionar en la localidad afectando principalmente a la población joven.
El alcalde del municipio, Ramiro Luna, ha reiterado en diversas oportunidades el llamado a la Fuerza Pública para fortalecer las acciones contra las economías ilícitas que pretendan vulnerar la seguridad del destino más visitado por turistas en el departamento. Tras el ataque, se anunciaron operativos más estrictos en la zona urbana y rural para devolver la tranquilidad a los habitantes y visitantes.