Las recientes fotografías de alias “Negro Ober”, señalado cabecilla de la estructura criminal ‘Los Rastrojos Costeños’, tomadas al interior de una cárcel y difundidas en redes sociales, provocaron indignación y rechazo entre la ciudadanía barranquillera.
Las imágenes evidenciarían que internos de alta peligrosidad continúan teniendo acceso a teléfonos celulares dentro de los centros penitenciarios, situación que aumenta la preocupación por la posible continuidad de delitos como la extorsión desde las cárceles.
El caso volvió a poner en el centro del debate la crisis del sistema penitenciario colombiano y la aparente falta de control dentro de los establecimientos carcelarios.
“Las cárceles se están convirtiendo en centros dinamizadores del delito”
El académico e investigador del crimen organizado en el Caribe colombiano, Luis Fernando Trejos, aseguró que las imágenes representan una nueva evidencia del fracaso del sistema carcelario en el país.
Según explicó, actualmente las cárceles no solo presentan dificultades para la resocialización de los delincuentes, sino que además se han convertido en espacios desde donde continúan operando estructuras criminales.
“Que un delincuente sea judicializado y encarcelado no significa que su actividad criminal termine. Dentro de las cárceles logran acceder a distintos medios que les permiten seguir delinquiendo”, afirmó el investigador.
Trejos advirtió que los teléfonos celulares utilizados por los internos no solo sirven para tomar fotografías, sino que también podrían estar siendo empleados para realizar llamadas extorsivas y coordinar actividades ilegales.
Señalan posibles complicidad dentro del sistema penitenciario con cabecillas criminales
El investigador indicó que detrás de estos casos podría existir complicidad de algunos funcionarios o situaciones de intimidación y presión ejercidas por las organizaciones criminales dentro de los centros penitenciarios.
“Habrá casos de complicidad y otros donde exista coacción o impotencia de los funcionarios del Inpec frente al poder de estas estructuras”, señaló.
Asimismo, insistió en que la discusión sobre seguridad ciudadana no debe centrarse únicamente en la Policía o las administraciones locales, sino también en el sistema judicial y penitenciario.
En ese sentido, responsabilizó al Gobierno nacional y al Ministerio de Justicia por las fallas estructurales que hoy permiten que desde las cárceles continúen operando organizaciones criminales.
Ataques recientes a cárceles aumentan la preocupación
La polémica surge además en medio de recientes hechos violentos registrados contra centros penitenciarios en Barranquilla y Valledupar.
Hace aproximadamente dos semanas, hombres armados dispararon contra la cárcel La Modelo, en Barranquilla, y otro establecimiento carcelario en Valledupar. Según las versiones conocidas, los ataques estarían relacionados con tensiones entre grupos criminales y posibles traslados de cabecillas.
Para el investigador, estos hechos demuestran el alto nivel de poder e influencia que aún conservan algunas estructuras delincuenciales, incluso desde prisión.
Piden que el debate carcelario entre en la agenda nacional
Luis Fernando Trejos insistió en que el fortalecimiento de las instituciones de seguridad y del sistema penitenciario debe convertirse en un tema prioritario para el Gobierno nacional y para los futuros candidatos presidenciales.
“El tema carcelario está pasando de agache y hoy vemos que muchas cárceles son el centro dinamizador de la violencia en varias ciudades del país”, concluyó.
¿Por qué causaron indignación las fotografías de alias ‘Negro Ober’?
Porque las imágenes demostrarían que el cabecilla criminal tiene acceso a teléfonos celulares dentro de la cárcel, lo que evidencia fallas en los controles penitenciarios y genera temor por posibles delitos coordinados desde prisión.
¿Qué preocupación existe sobre el uso de celulares en las cárceles?
Las autoridades y expertos advierten que estos dispositivos podrían ser utilizados para cometer extorsiones, coordinar actividades criminales y mantener el control de estructuras delincuenciales desde los centros penitenciarios.
¿Qué responsabilidad tendría el Gobierno nacional en esta situación?
Según el investigador Luis Fernando Trejos, el Gobierno nacional y el Ministerio de Justicia tienen responsabilidad directa en el fortalecimiento y control del sistema penitenciario, debido a las fallas que actualmente permiten la continuidad de actividades criminales desde las cárceles.