Un líder social del Valle de Aburrá regresó nuevamente a la ciudad después de permanecer durante 24 días en una zona del Urabá antioqueño, hasta donde llegó luego de salir de su territorio en condición de desplazamiento forzado.
El activista explicó que tomó la decisión de trasladarse al Urabá por necesidad, donde aseveró a que su esposa tiene familiares en esa zona. Sin embargo, aseguró que durante su permanencia allí se encontró con un escenario que, según su testimonio, representaba un riesgo para su vida y en el que enfrentaba dificultades para acceder a la protección institucional.
En las últimas horas, el líder habló con La FM y reiteró su llamado a las autoridades para que se atienda su situación de seguridad. Aunque ya se encuentra nuevamente en el Valle de Aburrá, manifestó que teme por lo que pueda ocurrir y pidió que se establezca su nivel de riesgo y se adopten medidas que permitan garantizar su integridad.
Pide protección de la Unidad Nacional de Protección
El líder social aseguró que ha realizado varias solicitudes ante la Unidad Nacional de Protección (UNP) para que se evalúe su situación y pueda contar con acompañamiento. También afirmó que su caso es conocido por otras entidades, entre ellas la Defensoría del Pueblo y la Procuraduría.
Según su denuncia, pese a las comunicaciones que ha enviado, considera que la respuesta institucional no ha sido suficiente frente a las condiciones que enfrenta como víctima del conflicto armado. Por esta razón, también hizo un llamado al Gobierno Nacional, a la Alcaldía de Medellín y a la Fiscalía General de la Nación para que intervengan y atiendan su situación.
El hombre manifestó además que su preocupación no se limita únicamente a su propia integridad, pues teme que las circunstancias que enfrenta puedan terminar poniendo en riesgo también a las personas que actualmente lo acompañan.
Denuncia amenazas y pide investigar los hechos
Durante su testimonio, el líder social señaló a alias “Mármol” y lo relacionó con alias “Carlos Pesebre”, a quienes responsabiliza, según su versión, de amenazas y persecuciones que habrían provocado su salida del Valle de Aburrá.
Estos señalamientos hacen parte exclusivamente de la denuncia entregada por el líder social y deberán ser establecidos mediante las investigaciones de las autoridades competentes. El denunciante reiteró que los hechos ya fueron puestos en conocimiento de la Fiscalía General de la Nación y que también llevó su situación ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos.
Su solicitud ahora es que las autoridades determinen las circunstancias que rodean las amenazas que denuncia, establezcan su nivel de riesgo y definan las medidas necesarias para protegerlo. Además, pidió que se tenga en cuenta su condición de víctima y el impacto que esta situación ha tenido sobre su vida personal y sobre el trabajo social que desarrollaba en Medellín.
Más de un año y medio sin realizar su labor social
El líder también aseguró que las amenazas y la situación de seguridad han afectado directamente las actividades que realizaba con comunidades vulnerables del Valle de Aburrá. De acuerdo con su testimonio, lleva más de un año y medio sin poder desarrollar su labor social, debido a lo que considera falta de garantías para continuar trabajando en los territorios.
El activista explicó que anteriormente recibió medidas de protección, entre ellas un chaleco y un teléfono celular, pero aseguró que estos elementos resultaron insuficientes frente al nivel de riesgo que, según él, enfrenta. Para el líder, esta situación no solo representa una afectación personal, sino también la interrupción de un trabajo que venía desarrollando con comunidades vulnerables de Medellín.
Ahora, tras su regreso al Valle de Aburrá, insiste en que necesita una respuesta de las instituciones y que se adopten medidas que le permitan continuar con su vida y, eventualmente, retomar su trabajo social bajo condiciones de seguridad. Mientras tanto, espera que las denuncias que ha presentado sean investigadas y que las autoridades determinen las acciones correspondientes frente a los hechos que ha puesto en conocimiento.
Este es el contexto de la noticia
¿Dónde estuvo el líder social durante los últimos 24 días?
Estuvo en una zona del Urabá antioqueño, hasta donde llegó después de salir del Valle de Aburrá en condición de desplazamiento forzado. El activista ya regresó nuevamente al área metropolitana de Medellín.
¿Qué está solicitando a las autoridades?
Pide que la Unidad Nacional de Protección evalúe su situación de riesgo y adopte medidas para garantizar su seguridad. También solicita la intervención de otras entidades frente a las amenazas que denuncia.
¿Cómo ha afectado esta situación su trabajo social?
Según su testimonio, lleva más de un año y medio sin desarrollar las actividades que realizaba con comunidades vulnerables de Medellín, debido a las condiciones de seguridad que enfrenta.