La Fiscalía General de la Nación última las diligencias judiciales para formularle imputación de cargos a Zulma Guzmán Castro, por su presunta responsabilidad en el homicidio de dos niñas tras haber consumido frambuesas cubiertas de chocolate envenenadas con talio.
Su trámite de extradición se encuentra por el momento frenado debido a que el Reino Unido informó que se encuentra en delicado estado de salud.
Como parte de la práctica de pruebas y diligencias que lleva a cabo la Fiscalía, el Juzgado 69 Penal Municipal con Función de Control de Garantías de Bogotá emitió un edicto emplazatorio, por medio del cual le notificó a Zulma Guzmán sobre la investigación que se sigue en su contra por parte de las autoridades en Colombia.
Esta diligencia se convierte en el paso previo para sustentar y formalizar la necesidad de formularle una eventual imputación de cargos como persona ausente y posteriormente solicitar la imposición de una medida de aseguramiento.
“Este edicto se fijará en la página web de la Rama Judicial, así mismo, se publicará en un medio radial y de prensa para efectos de cumplir las exigencias del artículo 127 del C.P.P., una vez se verifique el emplazamiento efectuado, la Fiscalía General de la Nación podrá radicar ante el Centro de Servicios Judiciales la correspondiente solicitud de declaratoria de persona ausente de la ciudadana indiciada Zulma Guzmán Castro”, señala el documento elaborado por el juzgado.
Zulma Guzmán Castro fue rescata en días pasado por la Unidad de Policía Marítima de la Policía Metropolitana del río Támesis, en Londres,tras permanecer prófuga de la justicia colombiana durante varios meses.
En contra de esta mujer fue emitida una circular roja de Interpol que a la fecha no ha sido posible hacer efectiva debido a su estado de salud y la asistencia medica que recibe.
Guzmán Castro es señalada por la fiscalía colombiana de haber enviado, a través de una empresa de mensajería, un postre de frambuesas cubiertas de chocolate contaminadas con talio, un metal pesado incoloro e inodoro altamente letal, incluso en dosis mínimas.
El paquete llegó el 3 de abril pasado, hacia las siete de la noche, a un apartamento de lujo en el norte de Bogotá, propiedad del padre de una de las menores.
De acuerdo con la investigación, las niñas regresaron del colegio y, en un primer momento, rechazaron el envío, al no esperar ninguna entrega. Horas después consumieron el postre.
Poco tiempo más tarde colapsaron y fueron trasladadas de urgencia a la Fundación Santa Fe de Bogotá, donde fallecieron cuatro días después, pese a los esfuerzos médicos.
Los análisis forenses concluyeron que el talio fue inyectado deliberadamente en las frambuesas. El caso no solo dejó dos víctimas mortales. Otra menor sufrió lesiones permane
ntesIgualmente, la fiscalía delegada detectó que esta mujer habría buscado un mes antes del crimen de las menores los efectos del talio, que se constituye en un metal inodoro e incoloro cuando entra en contacto con el aire y cuya comercialización está prohibida en América Latina.
La consulta que presuntamente realizó Zulma Guzmán fue realizada en redes sociales y otras plataformas.
Tras el envenenamiento, Guzmán Castro abandonó Colombia el 13 de abril pasado. Según el rastreo de las autoridades su ruta al parecer incluyó Argentina, Brasil, España y finalmente el Reino Unido, donde permanece hospitalizada a la espera del alta médica para avanzar en su eventual extradición y completar toda su judicialización ante las autoridades en Colombia.