En medio del recrudecimiento de las economías ilegales en la frontera colombo-venezolana, las autoridades continúan intensificando las operaciones militares para frenar el financiamiento de los grupos armados. Norte de Santander, uno de los territorios más golpeados por el narcotráfico y la presencia de estructuras ilegales, volvió a ser escenario de un operativo que impacta directamente las finanzas del ELN.
El Ejército Nacional confirmó la ubicación y desmantelamiento de un laboratorio para el procesamiento de clorhidrato de cocaína que pertenecía, según inteligencia militar, al Frente Urbano Reinaldo Ardila Gómez del ELN. La operación dejó una afectación económica estimada en 4,8 millones de dólares para esa estructura criminal.
Operativo conjunto en zona rural de Cúcuta
La acción fue adelantada por soldados del Grupo de Caballería Mecanizado Mediano n.° 5 General Hermógenes Maza, orgánico de la Trigésima Brigada, en coordinación con la Dirección de Antinarcóticos de la Policía Nacional.
El complejo ilegal fue hallado en la vereda Potro Viejo, corregimiento Buena Esperanza, zona rural de Cúcuta, donde funcionaban cuatro estructuras destinadas al procesamiento de estupefacientes.
Durante el procedimiento fueron incautados:
- 503 kilogramos de clorhidrato de cocaína sólida
- Cerca de 105 galones de cocaína en suspensión
- 1.752 galones de insumos químicos líquidos, entre ellos acetona y ácido clorhídrico
- 800 kilogramos de insumos sólidos como soda cáustica y carbón activado
Además, las tropas encontraron maquinaria especializada utilizada para la producción del alcaloide, incluyendo sistemas de destilación, prensas hidráulicas y hornos microondas.
Producción mensual y rutas internacionales
De acuerdo con las labores de inteligencia, el laboratorio tenía la capacidad de producir aproximadamente una tonelada mensual de cocaína, droga que posteriormente era enviada hacia la Costa Caribe colombiana y hacia Venezuela, con destino a mercados internacionales.
Las autoridades señalaron que esta infraestructura era clave para fortalecer el subsistema financiero y logístico del ELN, por lo que su destrucción representa un golpe estratégico contra las economías ilegales del grupo armado.
Impacto contra las finanzas ilegales
El Ejército destacó que el resultado operacional no solo evita la comercialización de grandes cantidades de droga, sino que reduce la capacidad de expansión territorial de la organización criminal.
“La neutralización de este complejo afecta directamente las fuentes de financiamiento del grupo armado y debilita su capacidad operativa”, indicaron fuentes militares.
La Trigésima Brigada reiteró que mantendrá las operaciones ofensivas en Norte de Santander, para contrarrestar el narcotráfico y fortalecer la seguridad en una región considerada estratégica por las organizaciones ilegales.