La crisis humanitaria en el Norte de Antioquia por problemáticas de orden público, lejos de encontrar solución, se agudiza con el pasar de los días. Los combates entre el Frente 36 de las Disidencias de la Farc y el Clan del Golfo por el control de las economías ilícitas en la zona rural del municipio de Briceño ocasionó un desplazamiento forzado de la población campesina desde hace cerca de una semana.
El último balance realizado por equipos de la Gobernación de Antioquia es que al casco urbano de la población han llegado 124 familias, conformadas por 229 personas, huyendo de la violencia.
Hay que recordar que los desplazamientos iniciaron cuando las disidencias de las Farc difundieron un audio amenazando a habitantes de sectores rurales como Travesías, Pueblo Nuevo, El Roblal y El Orejón, advirtiendo ataques con drones y explosivos, y exigiendo evacuar la zona.
Posterior a eso, se registraron combates entre las estructuras criminales con el uso de drones, los cuales fueron lanzados de manera indiscriminada contra la iglesia, un parque y el coliseo del sector.
Testimonios de la crisis
El secretario de Seguridad de Antioquia, Luis Eduardo Muñóz, describió la compleja situación de orden público que se vive en el norte del departamento.
“Tenemos permanentes desplazamientos, confinamientos, reclutamiento de menores de edad, utilización de niñas, niños y adolescentes en el conflicto. Tenemos amenaza a líderes sociales, a defensores de derechos humanos, a los profesores en el territorio. (...) los bandidos del 36 y de los bandidos del Clan del Golfo. Tenemos enfrentamiento entre ellos con lanzamiento de explosivos mediante drones, pero últimamente también nos están atacando la población civil con drones”, declaró.
Medidas adoptadas
La Alcaldía de Briceño ha tomado medidas por la situación de orden público: la suspensión de las actividades académicas en las instituciones educativas Antonio Roldán Betancur y el Centro Educativo Rural Morrón, así como la atención al público en la Alcaldía durante dos días. También hay toque de queda desde las 9:30 p. m., cierre de establecimientos públicos desde las 8:30 p. m. y ley seca desde las 8:00 p. m.
Por último, se han anunciado también refuerzos militares en la zona rural y el envío de más policías al casco urbano con apoyo aéreo. A pesar de esto, las críticas por parte de la Gobernación de Antioquia al Gobierno Nacional giran en torno a la necesidad de acciones diferenciales por parte de la fuerza pública en la zona y la continuidad de los diálogos de paz con el criminal alias Calarcá, jefe máximo del Estado Mayor de Bloques y Frentes (EMBF), del cual hacen parte el frente 5 y el frente 36 de las disidencias, grupos que generan violencia y desplazamiento en Antioquia.