"Es una actividad no sólo ilícita en el país, sino en los parques naturales. Es importante atacar esas amenazas en conjunto con el Estado y la sociedad, para frenar estas acciones que quieren acabar con las riquezas naturales", manifestó Julia Miranda, directora de la entidad.
Pese a que la Dirección de Antinarcóticos de la Policía Nacional viene adelantando un proceso de erradicación manual y sustitución de cultivos ilícitos, muchas zonas evidencian aumentos significativos en las hectáreas sembradas.
Según cifras del Sistema de Monitoreo de Cultivos Ilícitos de la ONU, más de tres mil hectáreas de sembradíos ilegales estarían en parques naturales, siendo la región de Norte de Santander la que en peor situación está, ya que por la falta de la fumigación con glifosato se ha generado un aumento desmesurado.