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18 Dic 2017 05:49 AM

A Levith Altamar Rúa hay que juzgarlo por violador en serie y asesino, dice madre de víctima

El rapto, asesinato y posible violación de Gabriela Romero Cabarcas, de 18 años y estudiante del Sena, ha conmocionado a Barranquilla.
La
Fm

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En diálogo con LA FM, Luz Divina Cabarcas, madre de la joven, aseguró que no descansará hasta que Levith Altamar Rúa, confeso asesino de su hija, pague con cárcel no solo el asesinato de su hija sino la violación de por los menos 10 mujeres más en la Región Caribe.

"Yo quiero que él pague por lo que le hizo, no a mi hija, sino lo que le ha hecho a todas las mujeres que dañó, violó, maltrató y amenazó. Por ellas y por Gabriela es que él no puede salir. Hay que juzgarlo como lo que es, un violador en serie, un asesino", dijo Cabarcas.

La captura de Altamar Rúa se dio gracias a la denuncia de una menor de edad de nacionalidad venezolana, que reveló detalles sobre tatuajes en el cuerpo de su agresor. A partir de esas pistas, las autoridades iniciaron investigaciones que permitieron su captura.

"Viendo mi angustia nunca dijo dónde tenía a mi hija, esperó que el cuerpo de mi hija se descompusiera. Con el dolor de mi alma, expreso solidaridad con la niña venezolana y con su madre porque gracias a ella fue que lo cogieron, si no fuera por ella no hubiéramos sabido nada de mi hija", expresó en LA FM la afligida madre.

Luz Divina describe a su hija como una joven alegre, amante de la moda y una artista para la pintura.

"Bella, única, siempre con los labios negros, morados, azules, rojos... con el maquillaje que la hacia ver más bonita. Ella se tragaba al mundo con sus jeans rotos, con sus vestiditos al cuerpo, era una artista. Muchas personas venían a que les hiciera carteleras y cobraba por su trabajo (...) Quiero que la recuerden como se reía, una sonrisa bonita, una carita de princesa, es un ángel de la corte celestial que Dios me prestó por 18 años", manifestó la mamá.

En cuanto a los proyectos que Gabriela tenía, aseguró que quería estudiar en una Universidad en Barranquilla y que quería ayudarla económicamente.

"Ella siempre decía que me quería ayudar. Me decía: 'Ahora que me gradue del Sena y comience a trabajar, me voy a inscribir en la Universidad del Atlántico para estudiar diseño o arquitectura', porque pintaba muy lindo", reveló Cabarcas.

Desde la captura de su victimario, el expolicía Levith Altamar Rúa, las muestras de solidaridad para la familia de la joven no se han hecho esperar, así como las voces que piden la máxima condena para el hombre de 30 años.

La Fiscalía catalogó a Levith Rúa como un depredador sexual, luego de que aceptara haber asesinado a Romero Cabarcas y de tener siete denuncias por delitos sexuales, lesiones personales y amenazas, que lo llevaron a pagar seis años de prisión en la cárcel de máxima seguridad de Valledupar.

En enero de este año le dieron 72 horas de permiso y se fue a su tierra natal, Ponedera en el Atlántico, tiempo en el cual habría intentado abusar de otra joven. El 5 de mayo de este año quedó en libertad y aparentemente continuó asechando a mujeres y ya se le vincula con por lo menos 10 casos más de violaciones en la Región Caribe.

Cientos de personas entre defensores de los derechos humanos, estudiantes del Sena y ciudadanía en general, realizaron un plantón frente a la Fiscalía en Barranquilla para pedir justicia por el caso de Gabriela Romero y de todas las mujeres que han sido víctimas de Levith Altamar.