Ping Ping, un macho de seis años, y Fu Shuang, una hembra de cinco, emprendieron desde la provincia china de Sichuan un viaje de 12.870 kilómetros con destino a Atlanta, Estados Unidos.
Los pandas partieron de la Base de Investigación de Cría de Pandas Gigantes de Chengdu, uno de los principales centros de reproducción de esta especie. Antes del traslado permanecieron un mes en cuarentena y fueron entrenados para acostumbrarse a sus jaulas y a los ruidos propios de un viaje aéreo.
El domingo abordaron un Boeing 777 de FedEx bautizado “FedEx Panda Express”, en un vuelo de unas 16 horas. Los animales fueron la única carga de la aeronave y viajaron en jaulas diseñadas especialmente para ellos, acompañados de bambú fresco, agua y otros alimentos.
Tras aterrizar en el Aeropuerto Internacional Hartsfield-Jackson de Atlanta, fueron trasladados en vehículos de FedEx decorados con imágenes de pandas y escoltados por la Policía hasta el zoológico.
Un mes antes de su presentación al público
Los visitantes todavía tendrán que esperar para ver a Ping Ping y Fu Shuang. La pareja permanecerá aproximadamente un mes en cuarentena dentro de un área de bioseguridad del nuevo complejo de pandas gigantes del Zoológico de Atlanta.
La llegada representa el regreso de estos animales a una ciudad que durante 25 años mantuvo una familia de pandas. En 2024, el zoológico devolvió a China cuatro ejemplares, poniendo fin al acuerdo que había permitido su permanencia en Atlanta.
En abril, las autoridades del zoológico anunciaron la renovación del acuerdo con China que permitió la llegada de los nuevos ejemplares.
Atlanta se convierte así en uno de los tres centros estadounidenses que actualmente albergan pandas gigantes. San Diego recibió dos ejemplares en junio de 2024, mientras que ese mismo año otra pareja fue enviada al Zoológico Nacional de Washington.
El regreso de los pandas a la diplomacia
La llegada de Ping Ping y Fu Shuang ocurre en un momento particular de las relaciones entre Washington y Pekín. Los animales aterrizaron un día después de la visita de Estado del presidente chino Xi Jinping a Washington, donde se reunió con el presidente estadounidense Donald Trump.
Los dos gobiernos acordaron durante ese encuentro extender una tregua comercial y establecer una línea directa relacionada con inteligencia artificial.
En ese contexto, Xi se refirió a los pandas como “embajadores de la amistad” entre China y Estados Unidos, retomando una tradición que se remonta a hace más de medio siglo.
El número de pandas presentes en Estados Unidos ha sido utilizado como un indicador de la relación entre ambos países. Actualmente hay seis ejemplares en zoológicos estadounidenses, una cifra inferior a los 15 que llegaron a estar en el país aproximadamente una década atrás.
Los nuevos pandas permanecerán en Atlanta durante diez años bajo un acuerdo de préstamo. Tanto ellos como las eventuales crías que nazcan durante su estancia seguirán perteneciendo a China.
La reproducción, uno de los objetivos
Además de su presencia en Atlanta, el acuerdo tiene un componente de conservación. Ping Ping y Fu Shuang fueron seleccionados teniendo en cuenta factores como su edad, estado de salud, genética y personalidad, con la expectativa de que puedan reproducirse.
La reproducción de pandas en cautiverio es compleja. Las hembras solo entran en celo durante un periodo de entre uno y tres días al año, mientras que la especie suele tener un comportamiento solitario.
Li Mingxi, subdirector del parque de Chengdu, señaló a la televisión estatal china CCTV que el objetivo es que los dos animales puedan adaptarse mutuamente y reproducirse de manera natural.
La Base de Investigación de Cría de Pandas Gigantes de Chengdu alberga alrededor de 240 ejemplares, aproximadamente un tercio de los pandas que viven en cautiverio en el mundo.
Una especie que se recupera lentamente
Los pandas gigantes estuvieron distribuidos históricamente por amplias zonas de China y también por partes de Myanmar y Vietnam. Sin embargo, la reducción de sus hábitats debido a la actividad humana y otros factores ambientales limitó considerablemente su territorio.
Actualmente, alrededor de 1.900 pandas viven en estado salvaje, concentrados en seis cadenas montañosas de China, principalmente en la región de Sichuan.
Los esfuerzos de conservación han permitido que su población aumente lentamente. En 2016, la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza cambió su clasificación de “en peligro de extinción” a “vulnerable”.
Bloque de preguntas y respuestas
¿Quiénes son los nuevos pandas del zoológico de Atlanta?
Son Ping Ping, un macho de seis años, y Fu Shuang, una hembra de cinco años, enviados desde la Base de Investigación de Cría de Pandas Gigantes de Chengdu.
¿Cuánto tiempo estarán los pandas en Atlanta?
El acuerdo establece un préstamo de diez años. Los pandas y las eventuales crías que tengan durante su estancia pertenecen a China.
¿Cuándo podrán verlos los visitantes?
Los animales permanecerán aproximadamente un mes en cuarentena dentro del nuevo complejo de pandas gigantes del zoológico antes de ser presentados al público.
¿Por qué China envía pandas a Estados Unidos?
Los préstamos forman parte de programas de conservación y reproducción y también de la llamada “diplomacia panda”, una tradición mediante la cual China ha utilizado estos animales como símbolo de sus relaciones internacionales.
¿Por qué es importante la llegada de Ping Ping y Fu Shuang?
Además de reforzar el programa de conservación y reproducción del Zoológico de Atlanta, su llegada se produce en un momento de acercamiento entre China y Estados Unidos después de una reunión entre Xi Jinping y Donald Trump.