Irán anunció que permitirá el tránsito marítimo por el estrecho de Ormuz durante un período de dos semanas, en medio de la escalada del conflicto en Oriente Medio. La decisión está condicionada a que cesen los ataques en su contra, en lo que se perfila como una posible ventana de desescalada.
El anuncio fue realizado por el ministro de Relaciones Exteriores iraní, Seyed Abbas Araghchi, a través de un comunicado oficial en el que expone las condiciones para frenar las operaciones militares y reabrir esta estratégica ruta marítima.
“Si se detienen los ataques contra Irán, nuestras poderosas Fuerzas Armadas cesarán sus operaciones defensivas”, afirmó el canciller en el mensaje difundido públicamente.
En ese mismo pronunciamiento, el jefe de la diplomacia iraní indicó que “durante un período de dos semanas, será posible el paso seguro a través del estrecho de Ormuz mediante la coordinación con las Fuerzas Armadas de Irán y teniendo en cuenta las limitaciones técnicas”.
Paso controlado y temporal
Aunque Teherán abre la puerta al tránsito marítimo, dejó claro que no se tratará de una reapertura total. El paso estará sujeto a coordinación con sus fuerzas militares, lo que implica un control directo sobre una de las rutas más sensibles para el comercio energético global.
Esta medida forma parte de una tregua temporal de dos semanas planteada por Irán, la cual depende directamente de que cesen las acciones militares en su contra, particularmente en el marco de los ataques atribuidos a fuerzas israeloestadounidenses.
Mediación de Pakistán y diálogo con EE. UU
En el comunicado, Araghchi también agradeció de manera explícita la intervención de Pakistán en medio de la crisis.
“Expreso mi gratitud y aprecio a mis queridos hermanos, Su Excelencia el primer ministro de Pakistán Sharif y el mariscal de campo Munir, por sus incansables esfuerzos para poner fin a la guerra en la región”, señaló.
Según explicó, la decisión de Irán responde, en parte, a la solicitud del primer ministro pakistaní, así como a los avances en las gestiones diplomáticas para abrir un canal de negociación.
En ese contexto, también se conoció que Estados Unidos propuso iniciar conversaciones basadas en un plan de 15 puntos, mientras que Irán planteó su propia hoja de ruta de 10 puntos. Ambas iniciativas servirían como base para avanzar en un proceso de diálogo.
De hecho, Washington y Teherán habrían aceptado iniciar negociaciones en Islamabad durante un período de dos semanas, con el objetivo de buscar una salida pacífica al conflicto en Oriente Medio.
Un punto clave para el mundo
El estrecho de Ormuz es uno de los corredores marítimos más importantes del planeta, por donde transita una parte significativa del petróleo mundial. Cualquier restricción o apertura en esta zona tiene impacto inmediato en los mercados internacionales y en la estabilidad energética global.
En ese escenario, la decisión de Irán de permitir el paso, aunque de forma limitada y condicionada, representa un movimiento clave en medio de la tensión, con efectos potenciales tanto en la geopolítica como en la economía mundial.