Elon Musk habría ordenado reducir las prestaciones del servicio satelital militar utilizado por Ucrania, una decisión que habría afectado operaciones de combate contra las fuerzas rusas, según una investigación de The Wall Street Journal publicada el 20 de octubre de 2026.
La medida habría limitado el funcionamiento de Starshield, la versión de comunicaciones satelitales desarrollada por SpaceX para clientes gubernamentales y militares. De acuerdo con el reporte, la restricción perjudicó la capacidad ucraniana para operar drones de ataque y reforzar sus defensas ante los aparatos no tripulados rusos.
La información fue retomada por Reuters y CBS News, que también consultaron fuentes familiarizadas con la decisión.
¿Cómo habría afectado la restricción a las misiones militares de Ucrania?
Los primeros reportes sobre las dificultades operativas aparecieron el 14 de octubre. En una información publicada ese día, Reuters informó que las fuerzas ucranianas habían experimentado interrupciones en varias misiones con drones después de que SpaceX introdujera limitaciones en algunos de sus servicios.
El asesor presidencial ucraniano, Serhiy Beskrestnov, afirmó que las fuerzas de defensa no habían recibido una advertencia previa y que varias operaciones se vieron interrumpidas.
El VII Cuerpo de Reacción Rápida de Ucrania también comunicó que algunas misiones tuvieron que cancelarse. Según la información proporcionada a Reuters, las conexiones podían interrumpirse durante entre 10 y 20 segundos cuando los drones alcanzaban velocidades de entre 110 y 120 kilómetros por hora.
Aunque esos intervalos pueden parecer breves, una pérdida de comunicación durante el vuelo puede dificultar el control del aparato, comprometer su trayectoria e impedir que complete la misión prevista.
Drones de ataque y defensa aérea, entre los más afectados
La restricción habría tenido consecuencias tanto en las operaciones ofensivas como en las defensivas.
En las misiones de ataque, los drones de mayor alcance son utilizados para golpear posiciones militares, infraestructura logística y otros objetivos en territorios ocupados por Rusia. Una conexión inestable puede dificultar su navegación y el intercambio de información con los operadores.
En el ámbito defensivo, el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, señaló que las limitaciones de velocidad habían impedido utilizar Starshield para interceptar drones rusos de ataque Shahed.
Según CBS News, las unidades ucranianas reportaron problemas con drones que operaban a velocidades superiores a las admitidas por la conexión restringida. El medio también recogió estimaciones de un analista militar ucraniano sobre las posibles pérdidas económicas derivadas de las interrupciones.
¿Quién habría ordenado limitar el servicio satelital?
La responsabilidad de la decisión ha sido objeto de versiones contradictorias.
The Wall Street Journal atribuyó la orden a Musk, mientras que Reuters había informado el 15 de octubre, a partir de fuentes oficiales estadounidenses y occidentales, que la instrucción para limitar Starshield habría llegado desde el interior de la Casa Blanca.
Musk sostuvo públicamente que los límites de velocidad y uso de Starshield son decididos por el Ejército estadounidense y, en última instancia, por el presidente. Sin embargo, el secretario de Defensa, Pete Hegseth, negó que el Pentágono hubiera emitido una directiva para manipular el servicio.
Por tanto, aunque las restricciones y sus efectos operativos fueron reportados por distintas fuentes, la cadena exacta de decisiones continúa siendo un aspecto de controversia.
¿Cómo funciona el internet satelital en una guerra?
Los sistemas como Starlink y Starshield permiten transmitir datos mediante una constelación de satélites en órbita terrestre baja. Los terminales instalados en tierra o en plataformas móviles se conectan con esa red para intercambiar información sin depender exclusivamente de antenas de telefonía o cables terrestres.
En el campo de batalla, esta conectividad puede facilitar la comunicación entre unidades, la transmisión de imágenes, la coordinación de operaciones y el control remoto de drones. La baja latencia de las redes satelitales en órbita baja puede resultar especialmente útil cuando las decisiones deben tomarse en segundos.
Sin embargo, disponer de conexión no garantiza que todas las operaciones funcionen: también importan el ancho de banda, la latencia, la continuidad de la señal, la velocidad del terminal y las restricciones técnicas o administrativas del servicio.
El caso ucraniano pone de relieve la dependencia que puede generar una infraestructura privada en un conflicto armado. Cuando una fuerza militar necesita una red comercial o gubernamental para coordinar sus operaciones, cualquier interrupción puede repercutir en su capacidad de ataque, defensa y comunicación.