La salida de Rodrigo Lara del Ministerio del Interior estaría relacionada con un enfrentamiento con Carlos Suárez, asesor del presidente Abelardo de la Espriella, de acuerdo con la versión revelada por la periodista Darcy Quinn en La FM. Esa versión difiere de la explicación oficial, que atribuye la decisión a los resultados de Lara en su gestión ante el Congreso.
¿Cuál es la versión oficial sobre la salida de Rodrigo Lara?
Según la explicación oficial, la permanencia del ministro estaba en riesgo desde que no consiguió que fuera elegido el candidato del Gobierno a la presidencia del Congreso. Desde entonces, en la Casa de Nariño también se le atribuyó la responsabilidad por el hundimiento del presupuesto, aunque esa falla habría correspondido más al Ministerio de Hacienda que a la cartera del Interior.
La oposición había solicitado la salida del ministro. Fuentes cercanas al caso consideran inusual que el presidente aceptara ese pedido sin otros motivos de por medio.
¿Qué papel tuvo Carlos Suárez en la salida del ministro del Interior?
De acuerdo con la versión no oficial, la disputa entre Lara y Suárez se venía gestando desde tiempo atrás. El asesor presidencial habría enviado al ministro varias hojas de vida con la solicitud de que esas personas fueran nombradas en cargos.
Lara no realizó los nombramientos, lo que habría originado un primer choque entre ambos. En esa discusión, el ministro le habría dicho a Suárez que su jefe era el presidente De la Espriella y no él.
A partir de ese momento, Lara comenzó a recibir ataques en redes sociales por parte de influenciadores que antes lo habían defendido y que participaron en la campaña presidencial. El ministro acudió al presidente para quejarse y le sugirió quién podría estar detrás de esas publicaciones.
La relación entre Lara y el jefe de Estado se deterioró desde entonces hasta su salida del cargo, conocida el día anterior a la revelación. Lara fue uno de los primeros dirigentes en sumarse a la campaña de De la Espriella.
Según la misma versión, la noticia generó reacciones entre otros integrantes del gabinete, quienes ya conocían la influencia de Suárez en el Gobierno y la vieron confirmada con este episodio.