El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dijo el sábado que Irán tiene 48 horas para llegar a un acuerdo sobre la reapertura del estratégico estrecho de Ormuz o se enfrentará a un "infierno".
"Recuerden cuando le di a Irán diez días para CERRAR UN ACUERDO o ABRIR EL ESTRECHO DE ORMUZ", escribió Trump en Truth Social, en referencia a su ultimátum emitido el 26 de marzo.
"El tiempo se acaba: 48 horas antes de que todo el infierno se desate sobre ellos", dijo el presidente, y añadió: "¡Gloria a DIOS!".
En un primer momento, el 21 de marzo, Trump había amenazado con "aniquilar" las centrales eléctricas de Irán —comenzando por la más grande del país— si Teherán "no abre TOTALMENTE, SIN AMENAZAS, el estrecho de Ormuz en un plazo de 48 HORAS", según escribió.
Sin embargo, dos días después, declaró que Washington estaba manteniendo "conversaciones muy buenas y productivas" con las autoridades iraníes y que había pospuesto por cinco días cualquier ataque contra las centrales eléctricas.
Posteriormente, volvió a prorrogar el plazo, fijando su vencimiento para las 00H00 del martes.
Expertos han señalado que los ataques contra la infraestructura energética civil podrían constituir un crimen de guerra.
Irán denuncia ataques a 30 universidades
Irán denunció este sábado que más de 30 universidades y centros de educación superior del país han sido atacadas directamente por Israel y Estados Unidos desde el inicio de la guerra, causando la muerte de 60 estudiantes y cinco profesores.
"Hasta el momento, más de 30 universidades del país han sido objeto de ataques directos", declaró a los periodistas el ministro iraní de Ciencia, Investigación y Tecnología, Hosein Simaei Sarraf, en la Universidad Shahid Beheshti, en el norte de Teherán, donde uno de sus edificios resultó destruido por un bombardeo el viernes por la tarde, según informó la agencia de noticias IRNA.
El ministro criticó que los ataques de EE.UU. e Israel vayan dirigidos contra instalaciones civiles e infraestructuras clave para la educación y la investigación, y señaló que han causado la muerte de 60 estudiantes y cinco profesores.
Simaei Sarraf denunció que, según el derecho internacional, este tipo de acciones constituyen no solo una violación de las normas internacionales, sino también un crimen contra la humanidad.