La emergencia provocada por los devastadores terremotos en Venezuela no solo deja miles de muertos, heridos y desplazados, sino que también abre la puerta a una crisis sanitaria de grandes proporciones. Con decenas de hospitales afectados, desabastecimiento de medicamentos y un sistema de salud bajo enorme presión, las autoridades y los organismos humanitarios enfrentan el desafío de evitar brotes epidémicos en las zonas más golpeadas.
El médico Carlos Arias Vicente, referente para Suramérica y Haití de Médicos Sin Fronteras (MSF), advirtió que las necesidades más urgentes ya no se limitan a la atención de los heridos, sino que pasan por garantizar agua potable, saneamiento, vacunación y atención a la población desplazada. Según explicó, estas medidas serán determinantes para impedir que la tragedia humanitaria se transforme en una emergencia epidemiológica.
Agua potable, saneamiento y vacunas: las prioridades para evitar epidemias
Para Arias Vicente, la respuesta inmediata debe concentrarse en reducir los factores que favorecen la propagación de enfermedades.
"La prioridad es la atención a los desplazados y lo que se puede hacer para evitar enfermedades es poner recursos en agua, en saneamiento, en higiene y en vacunación", afirmó.
El especialista explicó que, en una primera fase, el suministro de agua potable debe garantizarse mediante camiones cisterna, mientras se recuperan o potabilizan las fuentes de agua existentes. Paralelamente, insistió en la necesidad de instalar letrinas, asegurar el manejo adecuado de aguas residuales y distribuir kits de higiene con jabón, cepillos, recipientes para almacenar agua y otros elementos básicos.
Asimismo, destacó que mantener al día los esquemas de vacunación será fundamental para prevenir enfermedades inmunoprevenibles en los campamentos de desplazados.
Cólera, dengue y difteria: las enfermedades que más preocupan
El representante de MSF señaló que el mayor temor es la aparición de enfermedades transmitidas por el agua, especialmente el cólera, recordando que tras el terremoto de Haití se produjo una grave epidemia.
"La que más miedo nos da siempre es cólera", aseguró.
No obstante, explicó que el riesgo sanitario es mucho más amplio. Entre las enfermedades que podrían aparecer mencionó fiebre tifoidea, shigelosis, campilobacteriosis, dengue, zika, chikunguña, leptospirosis, hantavirus, sarampión, tosferina y difteria.
"No estamos pensando en una enfermedad en concreto, sino en un sistema de vigilancia que nos permita detectar casos de cualquier enfermedad, diagnosticarla a tiempo y tomar las medidas adecuadas para contenerla", enfatizó.
Un sistema de salud debilitado y sin recursos suficientes
El panorama hospitalario agrava aún más la emergencia. Arias Vicente reveló que el terremoto dejó severos daños en la infraestructura sanitaria.
"Hablamos de 38 hospitales que han sido dañados, muchos centros de salud. Los propios médicos y el personal sanitario también han sido afectados; algunos han muerto, han perdido sus casas o familiares".
Además, explicó que buena parte de los medicamentos disponibles fueron utilizados durante la atención inicial de la emergencia, por lo que "ahora los stocks están vacíos".
El impacto también alcanza la economía del país.
"Este terremoto ha supuesto un barapalo para la economía de Venezuela y necesitaremos mucho más dinero para la reconstrucción del país", indicó, al advertir que la recuperación del sistema sanitario requerirá apoyo internacional durante un periodo prolongado.
La gestión de cadáveres se convierte en una nueva prioridad
El médico aclaró que, aunque los cadáveres de las víctimas del terremoto no representan el mismo riesgo que quienes fallecen por enfermedades infecciosas, su adecuada gestión sigue siendo indispensable para evitar problemas sanitarios.
Explicó que la permanencia prolongada de cuerpos a la intemperie puede favorecer procesos de descomposición y atraer animales, por lo que recomendó conservarlos en frío cuando sea posible, facilitar su identificación mediante registros forenses y, en caso de colapso del sistema, realizar enterramientos temporales respetando siempre la dignidad de las víctimas.
La respuesta de Médicos Sin Fronteras
MSF ya tenía presencia en Venezuela cuando ocurrió el terremoto y activó de inmediato su plan de emergencia.
Según Arias Vicente, durante las primeras horas la organización concentró sus esfuerzos en atender a los heridos y apoyar hospitales de La Guaira y Caracas.
"Apoyamos en total ocho hospitales con kits para cerca de 4.000 heridos", explicó.
Sin embargo, señaló que la situación ha cambiado en pocos días.
"La prioridad ahora no es la atención a heridos; es agua, saneamiento y la atención a desplazados", afirmó.
Actualmente, Médicos Sin Fronteras opera clínicas móviles con equipos integrados por médicos, enfermeros, psicólogos, técnicos en agua, promotores de salud y personal farmacéutico, con el objetivo de atender las necesidades básicas de las comunidades afectadas y reducir el riesgo de una crisis sanitaria aún mayor.
Bloque de preguntas y respuestas
¿Cuáles son los principales riesgos sanitarios en Venezuela tras el terremoto?
Las autoridades y organizaciones humanitarias buscan evitar brotes de enfermedades mediante el suministro de agua potable, saneamiento, higiene y vacunación en las zonas afectadas y entre la población desplazada.¿Qué enfermedades podrían propagarse en Venezuela después del terremoto?
Los mayores riesgos incluyen cólera, dengue, zika, chikunguña, fiebre tifoidea, leptospirosis, sarampión, difteria y otras enfermedades relacionadas con agua contaminada, mosquitos o bajas coberturas de vacunación.¿Cómo afectó el terremoto al sistema de salud y a los hospitales de Venezuela?
El sismo dejó decenas de hospitales y centros de salud con daños, redujo la capacidad de atención y agotó parte de las reservas de medicamentos utilizadas durante la emergencia.¿Qué está haciendo Médicos Sin Fronteras para atender la emergencia en Venezuela?
La organización apoyó hospitales con insumos médicos para miles de heridos y ahora opera clínicas móviles que brindan atención médica, psicológica y servicios de agua y saneamiento a los desplazados.¿Por qué la gestión de cadáveres es una prioridad tras el terremoto en Venezuela?
El manejo adecuado de los cuerpos ayuda a reducir riesgos sanitarios, facilita la identificación de las víctimas y garantiza un tratamiento digno mientras avanzan las labores de recuperación.